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1 de enero de 2024, 4:00 AM
1 de enero de 2024, 4:00 AM

Roberto Unterladstaetter K. / Ingeniero agrónomo

Antes que nada se debe dejar meridianamente claro que de acuerdo a la RAE se define la palabra falacia como: engaño, fraude o mentira con que se intenta dañar a alguien y la palabra fraterno como perteneciente o relativo a los hermanos de manera que por lo menos para los estantes y habitantes de esta parte de la América meridional el titulo se refiere a las mentiras y fraudes con los que nos distraen ya durante varios años la cofradía de “los hermanos”.

Como ha sido usual y folclórico en este hermoso pero vapuleado país los partidarios de las facciones políticas se reconocen como “compañeros” “camaradas” y hasta burlescamente “cómplices” y esta vez los de la “reserva moral de la humanidad” decidieron reconocerse e interactuar como “hermanos” que no tiene nada que ver con los “fraternos” de los ambientes orientales que promueven la amistad, la solidaridad y el compañerismo.

Sin embargo es interesante y notable que en diciembre 2010 hayan promulgado la Ley de la “Madre Tierra” en la que los que conocemos y valoramos la enorme importancia y potencial de la naturaleza vimos un reconocimiento y ganas de actuar en favor de la mayor riqueza de este país: su suelo, su entorno ambiental, la naturaleza y su biodiversidad. La Ley N° 071 o de La Madre Tierra es una Oda, (Composición lírica en estrofas de tono elevado, que generalmente ensalza algo o a alguien) en la que se estimula, incita, promueve la relación respetuosa, armónica, ética y empática con la Pacha Mama (Pacha=Universo y Mama=madre).más o menos parecido a Gaia para las culturas greco-romanas, (la tierra está viva). 

La Pachamama es una Sra. que se representa como una mujer más bien robusta con un rostro severo pero a la vez bondadoso que es la que fertiliza y hace que los campos produzcan, que los animales se críen y no enfermen, que vela por la fertilidad del suelo, que propicia las buenas cosechas, que propicia el buen tiempo en un entorno armonioso. Más allá del racionalismo científico, se incorpora en la Ley N° 071 las relaciones, cosmovisiones y sentimientos particulares y de respeto por la Naturaleza y de los pueblos con su entorno. 

En esta Oda a la Naturaleza, por el bien de nosotros y nuestra única casa: la Tierra; los conceptos son básicos, éticos y morales y son los objetos de la Ley: 1° La armonía de las actividades humanas para con la tierra 2° Bien colectivo, 3° Garantía de regeneración de La Madre Tierra 4° Respeto y defensa de la Madre Tierra. 5. No mercantilización, por el que no pueden ser mercantilizados los sistemas de vida, ni los procesos que la sustentan, ni formar parte del patrimonio privado de nadie. 6. Interculturalidad. El ejercicio de los derechos de la Madre Tierra requiere e involucra el reconocimiento, la recuperación, el respeto, la protección, y el diálogo de la diversidad de sentires, valores, saberes, conocimientos, prácticas, habilidades, trascendencias, transformaciones, ciencias, tecnologías y normas, de todas las culturas del mundo que buscan convivir en armonía con la naturaleza. La Madre Tierra adopta el carácter de sujeto colectivo de interés público. La Madre Tierra y todos sus componentes incluyendo las comunidades humanas son titulares de todos los derechos inherentes reconocidos en esta Ley.

Hasta aquí todo hermoso, propicio, altruista pero absolutamente una falacia; Nada, pero absolutamente nada de lo establecido en la Ley N° 071 ha sido cumplido o por lo menos tomado en cuenta, toda una burla al principio de los pueblos originales aimara, quechua, guaraní. Como ejemplo: el lago Poopó, el segundo lago más grande de Bolivia que por disrupción climática, la excesiva extracción de agua para actividades mineras, prácticamente ya desapareció dejando a comunidades originales alto andinas sin el recurso de la pesca, los funcionarios de la “desestructuración republicana” bien gracias y absolutamente ausentes. En sus propias narices desaparece el segundo lago más grande de Bolivia y no se conoce de alguna acción para evitarlo. Citamos esto porque es emblemático; el lago Poopó generaba trabajo para cientos de pescadores/campesinos que producían un alimento típico de la gastronomía orureña, los pejerreyes. Solo con este ejemplo se desploma lo establecido en la Ley: “Armonía de las actividades humanas”. Por un lado se pierde el esfuerzo de los campesinos/pescadores de proveer alimentos al país y por el otro se permite que se destruya su ambiente. Lo lamentable es que no actúan profesionales de verdad, y solo los del “carnet,” el maravilloso e imponente lago Titicaca sufrirá la misma dramática suerte, aunque el proyecto de un iluminado hermano de la reserva moral de la humanidad de enlatar sardinas con las truchas del Titicaca quedará ahí no más.

En el mandato de la Ley 0.71 dice claramente entre otras cosas que se desarrollarán políticas públicas y acciones sistemáticas de prevención, alerta temprana, protección, precaución, para evitar que las actividades humanas conduzcan a la extinción de poblaciones de seres, la alteración de los ciclos y procesos que garantizan la vida o la destrucción de sistemas de vida, que incluyen los sistemas culturales que son parte de la Madre Tierra.

Actualmente las quemas provocadas desde el 1019 en la Chiquitania y en el 2023 en forma indiscriminada y general han sido motivadas para la mercantilización del suelo no necesariamente monetariamente y los recursos de la Madre Tierra, aspecto absolutamente prohibido por la Ley pero el pago al apoyo torpe/político a los famosos movimientos sociales, interculturales y sindicalistas debe ser cumplido. Millones de hectáreas quemadas en el oriente, miles de millones de seres vivos incinerados para asegurar la genuflexión y apoyo momentáneo de los grupos citados, todo con la intención de abrir espacio natural a la ganadería predatoria y al narcotráfico. No se puede vivir bien basados en mentiras, en falacias! Prueben de trabajar con la verdad y verán que la gente empezará a respetarlos. Como ahora son tan afines al presidente ruso vale bien esta sentencia de otro ruso, pero uno grande de verdad. “Sabemos que nos mienten Ellos saben que mienten. Ellos saben que sabemos que nos mienten. Sabemos que ellos saben que sabemos que nos mienten y sin embargo nos siguen mintiendo” (Alessandri Isayevich Solzhenitsin).

Todas las aguas que drenan al norte del altiplano boliviano hacia la Amazonia están siendo contaminadas con mercurio por la actividad de extracción salvaje de oro, pero la autoridad responsable no le da ni la tos ya que confesó que de niño jugó con el peligroso y dañino metal y no tiene ningún síntoma. En un comentario de uno de los más grandes sabios del siglo pasado Albert Einstein decía: Cuando te mueres no te das cuenta, tus amigos lo sienten, igual que cuando eres imbécil, tu no lo sientes pero tus parientes y amigos sí



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