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Ficción política

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¿Viviendo totalmente con la democracia?, tal como la conocemos aquí y en el resto del mundo, no puede ser democrático un sistema donde cualquier candidato político puede ganar las elecciones con el 50% de los votos y el otro 50% pasa a ser oposición, como se ve, un sistema así sirve para dividir y enfrentar a los ciudadanos de una misma nación.

Ocurre lo mismo con los partidos políticos, estos dividen y enfrentan a los ciudadanos de una misma nación, como se ve, a esto tenemos que agregarle las siempre prostituidas elecciones, el voto siempre volandero, sumamos todo y preguntémonos hasta cuando vamos a seguir con esta estupidez, y cuando nos vamos a poner de acuerdo todos para empujar juntos el carretón del estado y llevarlo allí donde todos queremos que llegue; nunca.

Y por mas que hagamos una reingeniería de la democracia vamos a seguir dando vueltas en el mismo circulo de la estupidez, el cambio de todo este sistema “democrático” no es de los partidos políticos como todos piensan; es científico.

Lo que necesitamos es un semáforo para humanos que nos detecte los ciudadanos honestos y los picaros, luz verde para el honesto, luz roja para el pícaro, solo así podemos estar seguros. Lo que necesitamos para tener un gobierno con instituciones publicas que funcionen es gente honesta, no políticos picaros.

No podemos adivinar que elegimos con el voto, pero un semáforo si puede definir y adivinar quien es honesto y quien es maleante, no solamente para función de gobierno, por este semáforo tiene que pasar todo lo que dependa del estado.

Este semáforo futuro a fabricar nos va a servir para muchas cosas mas, todo lo que no podíamos adivinar, nos va a ahorrar muchas muchas metidas de pata “es la opción honesto; deshonesto”, sin partidos políticos eliminamos elecciones y gobiernos que nunca sirvieron.

Se podrá decir que es inconstitucional, la constitución hay que hacerla de nuevo, pero esta no la tienen que hacer los abogados constitucionalistas de siempre, la tenemos que hacer los grupos defensores de derechos humanos, amnistía internacional, la iglesia y toda institución que este cerca de lo humano.

Juan Carlos Burela Espíndola es Jubilado



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