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En pocas horas más concluye el largo periodo de gobierno municipal de más de 15 años de Percy Fernández, reemplazado en los últimos años por Angélica Sosa. Se trata del periodo de gobierno continuo más largo de la historia democrática de Bolivia, por encima incluso del de Evo Morales, que comenzó su primera gestión casi en simultáneo que el alcalde, pero que no llegó a los 14 años por el fraude electoral de 2019 y el desenlace que ya todos conocemos.

Resulta complejo evaluar en pocas líneas una gestión tan extensa y variopinta en sí misma, por los aciertos y desaciertos que se acumulan en más de tres lustros. Nadie podrá negar, sin embargo, que se trata del final de un liderazgo histórico de Santa Cruz de la Sierra, que pasará a los registros como la gran figura emblemática de esta tierra que cambió la ciudad.

Más allá de los deslices propios de la personalidad y quizá también propios del paso de los años, Percy Fernández es el gran alcalde cruceño de final de un siglo y el inicio del otro. De su mano la ciudad transitó del pueblo a la gran urbe que creció -por momentos sin medida- y recorrió las rutas de la modernidad.

De su última gestión al frente de la Alcaldía hay muy poco que decir porque estuvo más ausente que presente en la conducción de esta gran nave. Una suerte de delegación de poder y el misterio no resuelto de si era consciente de todo lo que se hacía a su nombre marcaron estos últimos años donde el protagonismo lo tuvo Angélica Sosa, que pasó a convertirse en la persona de su máxima confianza.

Activa, pero muy polémica en sus decisiones, a veces locuaz, la alcaldesa interina sostuvo con los medios de comunicación una relación muy difícil por su marcada sensibilidad a los titulares. Con ella los márgenes para la mirada propia de los medios, el análisis o la evaluación periodísticas se achicaron en extremo por la intolerancia y los reclamos frecuentes por diversas razones. Recibir las llamadas de reclamo personales de la alcaldesa interina en las primeras horas del día o durante los noticiarios de televisión se volvió práctica casi segura en los medios cada vez que se publicaba algo que no era del agrado de la autoridad.

Es deseable que la nueva gestión municipal supere los problemas de estos últimos años en el relacionamiento del gobierno local con los medios de comunicación, a la luz de la comprensión de la naturaleza del trabajo periodístico, que no debe entenderse ni pretenderse que esté al servicio del poder o sea permisivo con este.

Tampoco es correcto condicionar al contenido noticioso o de opinión de los medios la facultad de asignar o retirar la pauta publicitaria de la institución municipal, otra lamentable práctica que en ocasiones se puso en marcha casi al estilo de “si te portas bien, te doy publicidad, si te portas mal, te la quito”.

De la reciente participación de la líder de la agrupación Santa Cruz Para Todos y su fracaso en las elecciones subnacionales, se ha dicho bastante y quizá se resume en dos expresiones de quien fuera hasta hace pocas horas director de Gestión Municipal de la Alcaldía de Santa Cruz, Mario Addet Zamora, entrevistado en El Deber Radio: 1) El liderazgo de Percy Fernández no se transfiere; 2) En el momento en que Angélica Sosa decidió candidatear debió renunciar a la Alcaldía, pero como eso no ocurrió se produjo un enojo de la gente que no quería más de lo mismo y presumía que se usaban los recursos del municipio para la campaña.

Ahora queda mirar adelante; que Sosa, quien seguramente continuará en el camino de la política, observe con mirada autocrítica su gestión y su candidatura para no repetir los errores.



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