Opinión

Fútbol, publicidad y política

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Hace unos días vimos a Estados Unidos triunfar en la final de la Copa Mundial Femenina de Fútbol Francia 2019. En esta versión el Mundial femenino dobló la cantidad de público que tuvo Canadá 2015, superando por primera vez el billón de espectadores a nivel global; sin embargo, todavía se registra una alta diferencia con la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018 que fue vista por 3.572 millones de personas, es decir, más de la mitad de la población del mundo.

La marca Nike, auspiciadora de 14 selecciones del torneo anunció el máximo torneo del fútbol de mujeres con un spot maravilloso cargado de teoría feminista, logrando con esta herramienta masiva de comunicación, doblar el número de espectadores e instalar en la conversación el poder de las mujeres en el deporte.

Los publicistas aseguran que lo que hacen es crear estilos de vida; sin embargo, están muy obsesionados con diferenciar publicidad de propaganda. ¿De verdad serán tan distintas? En tiempos de redes sociales como medios principales de comunicación, los límites son muy difusos o inexistentes. Hoy, la clave de la seducción es la generación de contenidos con narrativas distintas y lenguajes alternativos que puedan levantar interés para que los usuarios sean los vehículos y difusores del mensaje.

En 2018 AMLO ganó las elecciones mexicanas con más del 50% de votos acompañado de un equipo de publicistas que se jacta de haber creado una estrategia para Facebook a la cual no se le puso ni un solo peso para pauteo. Se trata de entender qué quiere y qué necesita la gente, cuál es su naturaleza y usos, para saber cómo van a consumir ideas revolucionarias.

a publicidad no es otra cosa que política. O no debería serlo, ya que su misión es transformadora y catalizadora de estas sociedades que buscan profundidad porque son cada vez más complejas y globales.

Se debería apuntar a reconstruir en un suelo social con mayor calidad de vida. Por su lado la política también crea formas de pensamiento que se traducen en polí- ticas públicas, leyes y valores que atraviesan de punta a canto los pueblos y sus existencias.

Se hace política con publicidad y se hace publicidad con política. Si los publicistas reprograman la escala de valores, originan demandas, difunden pensamientos, cabe preguntarse qué tipo de ideas estamos construyendo en una Bolivia donde la gran mayoría de publicistas que toman las decisiones creativas son hombres.

Nuestras campañas publicitarias machistas, racistas y clasistas, ¿son un reflejo de lo que somos?, ¿o a los publicistas les falta la responsabilidad de la política? Tal vez por eso sea tan importante que las mujeres comiencen a tomar decisiones tanto en publicidad como en polí- tica, para que nos demos la oportunidad de conocer otra manera de hacer las cosas. Entonces, ¿quién tiene la pelota? El feminismo es ahora mismo una fuerza política global muy importante. Lo que se jugó en el último Mundial fue político: la sangre, los gestos, los cuerpos. Y toda esa política fue condensada y comunicada en el spot de Nike.

Tal vez la publicidad cambie por completo cuando el feminismo irrumpa en fondo y forma, convirtiéndola en un oficio enunciativo que trabaja creando para ser un instrumento más comunicacional, más político y despojado de los aspiracionales tan dañinos. Así también a las políticas tienen que saber usar las herramientas publicitarias con su método altamente pedagógico y transformador, sin limitarse ni encerrarse, valiéndose de la más alta creatividad.

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