Opinión

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Gloria al presidente ‘camba’ Germán Busch

El Deber 25/8/2019 07:00

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Germán Busch nació en San Javier (1904) y falleció trágicamente en la madrugada del 23 de agosto de 1939 en su domicilio de La Paz. Tenía apenas 35 años. Durante la guerra del Chaco ejerció una gran influencia sobre el ejército boliviano, ganándose el sobrenombre de ‘El Corsario de la Selva’ que lo hizo célebre, incluso entre las fuerzas enemigas. Tras un golpe militar asumió el mando del país y luego fue elegido presidente constitucional (mayo de 1938). Lo llamaban el presidente “camba”.

Los actos durante su gobierno lo han catapultado a la gloria e inmortalidad. Puso en vigencia el “Código Busch”, con importantes reivindicaciones de carácter laboral, y que más tarde se llamaría Ley general del Trabajo. Promulgó varias leyes (creación del departamento de Pando, la del 11% de regalías, cuyo propulsor fue el cruceño Dionisio Foianini Banzer). Firmó los Tratados con Brasil y Argentina para la construcción de los ferrocarriles que llegarían a Santa Cruz –vinculando así a una región que permanecía en el ostracismo. La delegación diplomática tuvo como protagonista al ilustre escritor historiador cruceño, Enrique Finot, quien también fue parte de la delegación boliviana en la Conferencia Interamericana de Consolidación de la Paz con Paraguay, en Buenos Aires. Estas negociaciones fueron más fructíferas que la misma guerra, porque se recuperó territorio boliviano ocupado todavía por tropas paraguayas. Entre otras labores, Busch firmó la ley que reconocía la autonomía de la Universidad Gabriel René Moreno.

El 2 de agosto de 1937 declaró mediante Decreto Supremo, el ‘Día del Indio‘, anunciando definitivamente abolido el vergonzoso pongueaje y también instituyó el ‘Día del Periodista Boliviano’ (10 de mayo de 1938). El 30 de octubre de 1938 promulgó una nueva Constitución inspirada en el constitucionalismo social. Se trata de una norma de vanguardia, verdaderamente revolucionaria en la Bolivia del siglo XX. La limitación del derecho ‘sagrado’ a la propiedad privada –pilar del liberalismo–, marcaba la nueva ideología. La libertad de cultos, la garantía personal del ‘habeas corpus‘, igual que el derecho a la huelga, eran nuevos preceptos que hoy se conocen. Aquí surge el Estado como el mayor responsable de la sociedad, obligado a garantizar la educación y la salud, sobre todo de los grupos más vulnerables, como la mujer y el niño. Según Ciro Félix Trigo, jurisconsulto de renombre, esta suprema norma enfoca la vida nacional desde un ángulo concordante con la época de profundas transformaciones políticas, sociales y económicas que han incidido en el Derecho Constitucional.

Nacionalizó el Banco Central y enmarcado en la nueva Carta Magna, decidió que el 100% de las divisas por exportaciones de minerales sean cedidas al Estado, declarando la guerra frontal a los poderosos intereses mineros. Busch pretendía que dichos recursos quedarán en el país, para fomentar la agricultura, la integración caminera, la educación, en suma, conseguir el bienestar del país.

El 24 de agosto de 1939, como un homenaje póstumo recibe el ascenso a teniente general. En 1984 se crea la provincia Germán Busch en el departamento de Santa Cruz. De igual manera, el gabinete prefectural de 2008, lo declaró “Héroe Departamental Autonómico”, por ser “el primer presidente de la República impulsor del proceso descentralizador, peldaño inicial para alcanzar las autonomías departamentales”. Su mausoleo en La Paz, es la segunda tumba más visitada por la gente que lo recuerda como al gran presidente que tuvo Bolivia.

Honor y gloria a este gran hombre al rememorar 80 años de su fallecimiento. Su recuerdo será imperecedero, en especial para los cruceños, pues como bien dice la historiadora Paula Peña, Busch, “es el padre de la Santa Cruz moderna”.