El Deber logo
26 de febrero de 2018, 4:00 AM
26 de febrero de 2018, 4:00 AM

• En Buenos Aires se descubrió una mafia que había violado la embajada rusa y estaba llevando cerca de 400 kilos de cocaína a Moscú como parte de un “equipaje diplomático”. Es difícil detectar el ADN de la droga, pero son muchas las posibilidades de que sea de procedencia boliviana.

• Río de Janeiro, una ciudad de 10 millones de habitantes, está ahora a cargo del Ejército de Brasil, con toque de queda y todo lo que corresponda para evitar que las mafias de la droga impongan la violencia y la conviertan en tierra de nadie.

• Desde San Pablo, más grande que Río de Janeiro, se informa que el capo de la mafia Marcola, del PCC, ha decidido adoptar el ‘modelo Chapare’ porque quiere, él también, hacer política y droga al mismo tiempo. Lo dice Veja.

• Rosario, la segunda ciudad más grande de Argentina, está dominada por el narcotráfico y se calcula que puede recibir el mismo tratamiento que Río de Janeiro. Salta y Jujuy tienen situaciones similares, dice un informe de El Tribuno.

• En Salta opera desde el año pasado una ‘task force’ para frenar el ingreso de cocaína boliviana en esa provincia. Los radares israelíes están ayudando a detectar el paso de avionetas, de las que aterrizan y de las que solo lanzan las cargas de droga y regresan a Bolivia. Una ‘task force’ similar prepara el Gobierno de Mauricio Macri para operar en la triple frontera, con Paraguay y Brasil.

• Los ‘guerrilleros’ de Sendero Luminoso, en Perú, buscan expandir los cultivos de coca en la región del Vraem para compensar las 25.000 hectáreas erradicadas por el Gobierno de ese país. Mientras tanto, preparan nuevas pistas clandestinas para reemplazar a las que fueron bombardeadas por el Gobierno. Las avionetas que llegan a esa zona desde Bolivia tienen cada vez más dificultades para operar, según dice el diario La República, de Lima.

• El obispo mexicano Salvador Rangel Mendoza dice que todo el estado de Guerrero es controlado ahora por los narcos y pide al Gobierno que, para que sus sacerdotes puedan difundir el evangelio sin peligro, llegue a acuerdos de límites con las mafias: hasta dónde llega al Estado mexicano y dónde comienzan los territorios “liberados”.

¿Hay una transnacional que maneja todo esto? El finado policía venezolano Oscar Pérez dijo que sí, que existe esa transnacional.

Tags