Opinión

¿Hasta dónde penetraron los narcos?

El Deber 28/4/2019 04:00

Escucha esta nota aquí

El narcotráfico se metió en una de las fuerzas más importantes de la Policía Nacional. A diario se revelan los nexos, no solo con el director de la Felcc de Santa Cruz y con uno de sus operadores de mayor confianza, sino con otros uniformados, con oficiales de registro civil y de otras instituciones, evidenciando que la mafia organizada está operando sin detenerse, tejiendo un entramado de colusión que es inquietante. Los bolivianos pasan del asombro al espanto y a la consternación frente a lo que está ocurriendo en el país.

Ya se sabe que un presunto capo del narcotráfico (Pedro Montenegro Paz) era casi habitué de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen de Santa Cruz, pese a que era buscado por Interpol desde 2015 y que vivía en Bolivia sin incomodarse, porque la Policía no cumplía la orden de captura en su contra. Pero hay más, se ha revelado que tenía una identidad falsa, con certificado de nacimiento y cédula de identidad, así como que un juez provincial intentó anular el mandamiento de aprehensión en su contra.

Detrás de lo relatado, hay por lo menos cuatro instituciones del Estado, donde hubo funcionarios coludidos con la mafia organizada que favorecieron a este hombre, acusado de enviar más de una tonelada de droga a Europa, por un valor superior al millón de dólares. En febrero de este año fue capturado un narcotraficante peruano, considerado uno de los seis más buscados de Perú, con cédula boliviana.

Y en 2017, fue acribillado un brasileño, identificado como un ‘capo’ del negocio de la droga en su país, quien también portaba documentación boliviana. Este año fue detenido un policía llevando 125 kilos de sustancias ilícitas a Chile y hay sindicación a jueces por supuestamente favorecer a detenidos por la fuerza antinarcóticos. Si bien el último hecho es escandaloso y provoca un remezón en la Policía cruceña, lo anotado líneas arriba pone en evidencia que no es solo en una unidad operativa ni en una región donde se debe actuar. Los tentáculos del narcotráfico están metidos y sería bueno saber hasta dónde han llegado.

Las estruendosas medidas, comunicadas en las últimas horas, no alcanzan cuando el problema se ve mucho mayor y cuando hay tanto por indagar. Según informes oficiales, en Bolivia se produce droga, pero también hay narcóticos peruanos que atraviesan el territorio con destino a Brasil y a Europa.

El Gobierno ha reconocido la presencia de ‘emisarios’ de cárteles del narcotráfico y, a la luz de los hechos, es urgente saber cuál es el alcance de los mismos. Lo que está pasando demanda una refundación de la Policía Boliviana, pero solo atacar el cáncer en esta institución ya no es suficiente. Hay que sanear más entidades del aparato público y saber cuanto antes a qué nivel llega la perforación. Con todo lo ocurrido, está en duda el éxito de la lucha contra el narcotráfico que postula el presidente y su Gobierno.

Comentarios