Opinión

Hasta el año, Expocruz

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1 de octubre de 2017, 21:01 PM
1 de octubre de 2017, 21:01 PM

l inicio de la Expocruz se dijo que la mayor vitrina de la producción y el comercio de Bolivia sería el termómetro de la economía, que pasa por un periodo de menor crecimiento debido a la caída de los ingresos del gas. No es el mejor ni el peor momento en el que se ha desarrollado la feria de 2017. Efectivamente, las cifras parciales y algunas impresiones de expositores permitieron concluir hasta tres noches antes de la finalización de la Feria Internacional Santa Cruz que hay resultados aceptables, en algunos casos mejores que el año pasado, en otros iguales y también no faltaron sectores que han mostrado ligeras reducciones de ingresos. 

Por ejemplo, en la Rueda de Negocios de este año las intenciones estuvieron poco más de  $us 3 millones debajo respecto a la 2016. El sector que se lució más en la muestra fue el de las importadoras de vehículos, que en una semana de feria había registrado contactos de compra-venta por alrededor de 20,3 millones de dólares, seguido en segundo lugar por la actividad agroindustrial, con 16,5 millones de dólares, por el comercio con 14,25 millones de dólares, y luego por el negocio inmobiliario, con 6,9 millones de dólares. Las pequeñas y medianas empresas también movieron millones de dólares, lo que confirma la diversificación de la feria. 

Está claro, además, que el acento en los negocios lo ponen la comercialización de vehículos nuevos, los remates de ganado y la venta de maquinaria agrícola. Volvió a lucirse otra vez la oferta de servicios de las principales empresas de telecomunicaciones. Respecto a la cifra de visitantes, el fuerte estuvo en las últimas jornadas de la feria. 
 
Precisamente, una encuesta de Captura Consulting tomó otra vez el pulso al público.La mitad considera que este año la feria mejoró respecto a la de 2016. En general, el 82 por ciento de los visitantes calificó la muestra de excelente y buena. Solo un 7 por ciento de los 403 encuestados respondió que la feria de 2017 fue peor que la anterior. La misma encuesta ha puesto en evidencia un desafío para los organizadores, que es la de cómo hacer que el precio de la entrada sea más accesible, sobre todo si son muchos los miembros de una familia que concurren al predio. Un 46 por ciento de los entrevistados respondió que es necesario abaratar el boleto y los precios de productos. Acabó la feria, pero ya comenzó la organización de la versión 43, lo que garantiza otra muestra impecable el próximo año. Debe también atenderse como un punto a mejorar la convocatoria de público a los espectáculos en el escenario principal. 

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