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La idea del Estado todopoderoso nos dejará sin energía

Domingo, 17 de mayo de 2026 a las 04:00

Bolivia transita por un muy delicado sendero hacia un desabastecimiento crónico de energía. Lo anterior es previsible en razón a que una parte la población boliviana, por 20 años (2005 - 2025), ha sido adoctrinada por el Movimiento al Socialismo (MAS), de que el papá Estado lo puede todo. Es decir, el Estado benefactor con sus ministerios, sus instituciones y sus cientos de empresas públicas pueden invertir y dotarle al país de todo. Salud, educación, alimentos, energía, carreteras, moneda a cambio fijo y mucho más.

Este adoctrinamiento ideológico del MAS se llevó a cabo cuando el 2005 recibió un país con reservas probadas de gas cercanas a los 13 a 14 trillones de pies cúbicos (TPC) y cientos billones de barriles de petróleo y líquidos asociados al gas natural. Desde 2005 a 2025 se han exportado cerca de 70.000 MMUSD entre gas natural, GLP y crudo reconstituido. Los ingresos anuales por exportaciones llegaron a sobrepasar los 6.000 MMUSD.

Había platita fresca para todo. Para que YPFB, con recursos propios y con préstamos del Banco Central de Bolivia (diezmos de por medio, por supuesto), construyera plantas (biodiésel y urea) y refinerías que no tenían materia prima asegurada o se ubicaban en lugares inadecuados, perforar pozos patrióticos para celebrar los aniversarios departamentales y mucho más. Lo mismo ocurría en ENDE para comprar plantas de ciclos combinado y otra infraestructura no necesaria como la exportación de electricidad a Argentina. Ningún proyecto de ENDE o YPFB pasaba un riguroso estudio de factibilidad. Empresas al servicio del poder político de turno y de la propaganda exitista.

Eran tiempos de gloria. “YPFB, la fuerza que mueve Bolivia”, “Bolivia, corazón energético exportador de Latinoamerica”, “Tenemos un mar de gas que ustedes no visualizan” y mucho más. La realidad de la industria energética, sin embargo, iba en dirección contraria. No se reponían reservas de gas y petróleo, las importaciones de gasolina y diésel en notable aumento, las exportaciones de gas declinaban aceleradamente desde 2015 y la infraestructura construida iba quedando con capacidad ociosa.

Se preservaban los subsidios a todos los energéticos vanagloriando que se protegía al pueblo. Ende e YPFB pasaron de a poco a ser empresas marginales y, por qué no decirlo, deficitarias y con elevadas deudas al Estado. A principios de 2025 estalló el quilombo. No había dolarcitos ni divisas ni en YPFB ni en el BCB para importar gasolina y diésel y se desabasteció crónicamente al país. La culpa la tenían la marejada, el inicio de clases, la sobredemanda, etc., mientras por debajo se hacía grandes negociados con el diésel.

Bueno, como van las cosas, el 2030 no habrá exportaciones de gas, las importaciones de energia (incluyendo diésel, gasolina, jet fuel, gas natural y GLP) bordearan los 3.200 a 3.500 MMUSD a 80 USD/barril. ¿Y los dólares de dónde saldrán? Por eso hay que tomar varias y severas medidas para abastecer el país y parar la sangría de la importación. Empezando por aprobar una Ley de Hidrocarburos para atraer capital privado a exploración y reduciendo impuestos y subiendo precios. Se debe hacer algo y hacer viables a ENDE e YPFB (achicarlas, fusionarlas, asociarlas al capital privado, cerrar unidades improductivas, privatizar algunas unidades, etc.). Se debe quitar subsidios al diésel, a la gasolina, al gas natural y al GLP y que los precios fluctúen con los precios internacionales, así como el tipo de cambio de la moneda. Paralelamente se debe acudir al FMI y pedirle a la población que sufra.

Hecho mi sondeo, estoy convencido de que una parte del pueblo boliviano sigue pensando que YPFB y ENDE están forradas de dinero y no se deben tocar y deben quedar como están. Que estas dos empresas con el papá Estado pueden seguir entregando energia subvencionada y abastecer al país sin ningún problema e indefinidamente. Que no es necesario nuevas Leyes de Electricidad e Hidrocarburos y que el capital privado es innecesario para que además saqueen los recursos naturales del país. Que es una herejía acudir al Fondo Monetario Internacional para conseguir platita fresca y solucionar el abastecimiento de energía al país.

En otras palabras, una parte de la población boliviana percibe que seguimos en bonanza energética y económica. Por lo expuesto, es que veo muy complejo aprobar leyes y quitar subsidios y rearmar YPFB y ENDE para no perder plata. Como me comentaron unos politólogos hace unas tres semanas: “Bolivia no ha tocado fondo aún”. Tengo el presentimiento que mientras esto no ocurra, los cambios estructurales mencionados arriba en el sector energético serán casi imposibles de sacar adelante.

Presiento que el desabastecimiento de energía puede llevarse al país por adelante. Ojalá este totalmente equivocado y que seamos capaces de comunicar y hacer entender a los bolivianos que los cambios son muy necesarios y que vamos a sufrir. El relato y la realidad son muy importante a la hora de tratar de hacer cambios.

(*) El autor es exministro de Hidrocarburos de Bolivia y actual socio director de Gas Energy Latin America

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