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Ignorancia y miedo

José Orlando Peralta B 22/5/2020 03:00

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El virus que asecha al planeta ha sacado a relucir una condición de los seres humanos: la ignorancia. A decir del premio Nobel de Economía 2002, Daniel Kahneman (2016), “Nuestra consoladora convicción de que el mundo tiene sentido descansa sobre un fundamento seguro: nuestra capacidad casi ilimitada para ignorar nuestra ignorancia”. Es obvio que existen profesionales expertos y científicos renombrados en el área de la salud, quienes tienen la palabra autorizada para orientarnos en este momento crítico a todos los ciudadanos que ignoramos la complejidad de la pandemia. 

A la ignorancia, que en sí ya es desesperante en este tiempo oscuro, se suma el miedo a lo desconocido -la emoción más primitiva de la humanidad-. Un cóctel perfecto para pasar una cuarentena de terror a condición que deliberadamente aceptemos ser esclavos de los noticieros de la televisión, las noticias falsas en las redes sociales y los opinólogos amparados en la libertad de expresión e información.

Si bien todos tenemos derecho a la libre expresión e información y crear nuestras propia burbuja de relatos y cuentos, empero, sí son elaborados con la sola intención de abonar el miedo y manipular a personas -quienes inexplicablemente se esfuerzan por ignorar aún más y así sufrir menos- para sacar rédito alguno, la situación se vuelve más patética porque intoxica aún más la moral pública.

A la ignorancia y el miedo se suma las limitaciones del sistema de salud. No es el momento de fustigar a quienes gobernaron más de una década por el trato que le dieron a quienes hoy están luchando en primera línea, pero tampoco para escuchar sus recomendaciones y sugerencias por una simple razón: tuvieron todo el tiempo, poder y plata para que la salud pública boliviana hoy tenga las condiciones necesarias para afrontar la pandemia. Sin embargo, sí es el momento que demandemos a todos los candidatos y actuales gobernantes el compromiso de priorizar su fortalecimiento para estar mejor preparados en futuras epidemias. Ahora la salud es un tema transversal de absoluta relevancia en el mundo.

¿Podremos soportar los embates? Es difícil otorgar una respuesta alentadora considerando la anunciada crisis económica global. Si bien el gobierno nacional ha dado señales de que está haciendo todos los esfuerzos para que el sistema de salud tenga las condiciones necesarias para desarrollar su trabajo, además que ha tomado la decisión de otorgar beneficios y bonos a sectores populares vulnerables, la acusación de que estas políticas contienen un mensaje electoral es la sombra que los acompañará a todos lados. Sin embargo, su gestión debe continuar. 

Más allá de los tejemanejes de la política interna, es importante que reconozcamos nuestra ignorancia y miedo para tener en cuenta que no solamente el coronavirus es nuestro enemigo. Quizás, si tomamos conciencia de nuestras condiciones humanas podamos lidiar mejor con el encierro y por ende, adquiramos un nuevo nivel de comprensión del espacio-tiempo y las amenazas emergentes.