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Ineludibles e imprescindibles actos del próximo Gobierno

Fernando Rodríguez M 23/9/2020 05:00

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Independiente de quien asuma el próximo Gobierno después de las elecciones del 18 de octubre, salvo, obviamente del candidato que representa el oprobio, deberá tomar medidas ineludibles e imprescindibles, por encima de sus ofertas electorales, que sabemos en la práctica que los programas de gobierno ofrecidos en las campañas electorales rara vez se cumplen o lo hacen de manera parcial y coyuntural.

En mi opinión, entre muchas otras, son medidas imprescindibles que permitirán empezar recuperar la vida de la república y las señalo:

Abrogar el Decreto Supremo N° 48 de 18 de marzo de 2009 que en su artículo único dispone que en todos los actos de gobierno deberá utilizarse la denominación de Estado Plurinacional de Bolivia. Es decir, con un simple decreto se hizo desaparecer a la República de Bolivia y lo bueno es que con otro simple decreto se recupera a la República de Bolivia al abrogarse esa disposición y no se necesita de la participación de la Asamblea Legislativa, cualquiera sea la composición de esta.

Desmantelar todo el aparato masista de funcionarios públicos que torpedean desembozadamente cualquier acto gubernamental en franca actitud interesada y lo han demostrado ante la tibieza e ineptitud del Gobierno de transición, que no se animó a cambiar a esos empleados públicos enquistados en toda la administración pública.

Utilizar todos los caminos legales posibles y en su caso, si es necesario, imaginativos, para que se conforme un nuevo Poder Judicial y un nuevo Ministerio Público, que den seguridad jurídica al pueblo boliviano; si este poder del Estado se encuentra sujeto al dictado del Gobierno de turno, como ocurrió hasta el presente, ningún cambio podrá ser sólido y consolidarse a futuro, si no se tiene ese respaldo del organismo judicial y del Ministerio Público, que sean independientes y respondan al supremo interés de la justicia.

Empezar la reconformación de las instituciones del Estado. Antes del proceso de cambio, las instituciones del Estado respondían a los intereses de los gobiernos de turno, con algunas excepciones de instituciones que más que por disposiciones legales respondían a un trabajo de nivel por las personas que conformaban estas instituciones, pero no porque esas instituciones fueran fuertes. Es ineludible empezar a institucionalizar a la República de Bolivia, sin instituciones fuertes no se puede vislumbrar ningún futuro positivo, y esa reconformación institucional debe ser encarada por el próximo Gobierno desde el primer día que asuma sus funciones.

Y finalmente, no porque no hubiera otras medidas que tomar, sino por las consecuencias que se sufren en el país emergente de la corrupción. Esta vil tara no es propiedad exclusiva del proceso de cambio, ellos únicamente la perfeccionaron, y vimos como en el Gobierno de transición no pudieron evitar incurrir en este tipo de actos, por eso la lucha contra la corrupción no es solo un punto más en los programas de gobierno de los candidatos, sino que tiene que ser un verdadero acto de fe y de conciencia de quienes asuman el control del poder para erradicar esta lacra que ahora se encuentra enquistada en todos los niveles, y es imperativo luchar y erradicarla.

Ya sabemos aquellos que hemos vivido varias elecciones generales, que los programas de gobierno de los candidatos son el maquillaje que muestran y que cuando asumen el poder, hacen lo que sus intereses y compromisos les mandan. Por eso, por lo menos al asumir el Gobierno, encaren esas cinco tareas que nos permitan vislumbrar mejores días para esta atribulada Bolivia.