Opinión

Inestabilidad en Argentina

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9 de marzo de 2019, 4:00 AM
9 de marzo de 2019, 4:00 AM

A menos de ocho meses de las elecciones presidenciales, los argentinos sufren los embates de la inestabilidad económica y política en la recta final del primer gobierno del presidente Mauricio Macri.

La suba del dólar, que marcó un récord histórico al superar los 43 pesos, encendió las alarmas en un país cuya economía no logra salir de una profunda crisis estructural que la han llevado a una virtual recesión, a altas tasas de inflación y a un endeudamiento endémico que ahoga las cuestas estatales.

El debilitamiento del peso argentino tiene consecuencias directas en las economías de alrededor, especialmente la boliviana cuyo mercado depende en buena medida de las ventas que realice a los países de la región. De hecho, los costos relativos de los bienes y servicios que se producen en Argentina se reducen paulatinamente, por lo que aumentan las presiones para un mayor contrabando de productos de consumo masivo y una revalorización del boliviano que hace más cara la producción en territorio nacional.

La crisis coyuntural argentina se explica por la inestabilidad política debido a las elecciones presidenciales de octubre, donde los argentinos deberán decidir por la continuidad de la actual política impulsada por Macri o el regreso del peronismo, en cualquiera de sus vertientes, incluida la de Cristina Fernández.

A su vez, la revalorización del dólar y de las tasas de interés en Estados Unidos ha llevado a que capitales golondrina migren hacia el norte y abandonen los mercados de valores de los países emergentes, con el consecuente desfinanciamiento de naciones que, como Argentina, tienen altos niveles de endeudamiento y déficit fiscal.

En estos cuatro años de Gobierno, Macri impulsó un programa de ajuste gradual de las cuentas públicas que no ha dado el resultado esperado y solo fue un parche para una crisis que no encuentra luz al final del túnel. El financiamiento por más de 50.000 millones de dólares del FMI ha paliado en parte el desequilibrio argentino, pero ha resultado insuficiente para semejante desafío.

Hoy, el país del tango se encuentra entre los países de mayor riesgo financiero, por lo que las autoridades bolivianas harán bien en prevenir los embates de la crisis argentina, especialmente, para proteger a la industria boliviana del contrabando.

Argentina es un país rico en recursos naturales y humanos. Ojalá el país del sur encuentre la senda para equilibrar sus cuentas y garantizar el desarrollo y el bienestar de sus habitantes.

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