El Deber logo
5 de marzo de 2017, 4:00 AM
5 de marzo de 2017, 4:00 AM

Por qué es tan difícil responder a los requerimientos de los clientes?, ¿Por qué tanta dificultad a la hora de transformar los negocios e innovar con soluciones creativas? 
En la investigación realizada en el marco de la convocatoria de la Academia Nacional de Ciencias Capítulo Santa Cruz en el 2012, sobre el Uso de Tecnologías de la Información y Comunicaciones (TICs) en las pymes cruceñas, se determinó el bajo nivel de ‘inclusión digital’ para la sociedad del conocimiento, relacionado a la falta de preparación del personal, la deficiente  infraestructura, los problemas de conectividad y el desconocimiento de las herramientas de gestión tecnológica que contrasta con la necesidad de optimizar procesos, aumentar utilidades y reducir costos, 

Entonces, no deja de resultar preocupante identificar que algunas pymes, mantengan sus formas tradicionales y no logren transformar el modo de pensar de su personal y su organización, y a pesar de su importancia no incluyan soluciones para gestionar la memoria corporativa, el comercio electrónico, o soluciones creativas con la automatización o interacción de nuevas tecnologías (blockchain, ioT, videojuegos, computación cognitiva, etc.); por lo tanto, corren el riesgo de no solo tener una desventaja competitiva sino también quedar fuera del mercado, evidenciado por casos de empresas que terminaron finalmente por extinguirse.


Esta problemática no tiene una relación directa con el poder económico, sino más bien con el desconocimiento de la alta gerencia del poder de las TICs, así como de las diferentes opciones y alternativas de inversión, que se debe en gran parte a la falta de capacitación de los responsables a nivel administrativo y técnico de implantar las soluciones, lograr la aceptación tecnológica, así como la falta de actualización en las diferentes soluciones y la traducción de las necesidades a números, para justificar la inversión a pesar de las barreras en la incorporación de las mismas. 


Para quienes de una manera u otra estamos inmersos en este mundo digitalizado, ya sea por motivos laborales, sociales, entretenimiento o negocios, consideramos que las TICs constitu- yen uno de los principales componentes del valor agregado en un mundo de emprendimientos, desarrollo humano y económico, y los nuevos clientes interconectados que demandan respuestas en un contexto cambiante, que exigen una diferente experiencia de usuario y respuestas instantáneas. 


Las TICs como herramientas de competitividad Global son la forma más rápida de optimizar procesos, reducir costos o aumentar ingresos, generar procesos de innovación y productos novedosos. Esto de manera natural abre oportunidades a escala local y regional con alcance global.


Para esto es necesario que las Pymes cuenten con la adecuada infraestructura tecnológica y hayan evolucionado a una visión estratégica de las TICs, también es preciso el desarrollo del talento humano con apertura de visiones y perspectivas de alcance global, aplicadas localmente. 


La innovación implica un cambio de chip personal y colectivo, desde la forma de percibir al mercado, concebir la producción de bienes y servicios, hasta el marketing, pasando por la generación y gestión de negocios y procesos, terminando en la gestión de las redes sociales y e-marketing, el manejo de nuevos canales de comercialización y desarrollo de intangibles en nuevos escenarios como la economía colaborativa.


El desafío está lanzado, y todas estas reflexiones conducen a pensar en la urgente necesidad de crear un ecosistema de innovación regional efectivo y transparente.
Este ecosistema debe permitir la articulación entre la universidad, el sector productivo, el Gobierno y la sociedad, así como el desarrollo de proyectos de innovación dirigidos a pymes como el motor productivo de la región en sectores priorizados como agro, energía y finanzas 

Tags