Opinión

Inversiones en la adversidad

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23 de noviembre de 2018, 4:00 AM
23 de noviembre de 2018, 4:00 AM

El común de las empresas de Bolivia coincide en que está por acabar un año difícil. Aunque el Gobierno asegura que el PIB creció por encima del 4,5%, lo que obliga a los privados a pagar el doble aguinaldo, hay una sensación de que 2018 ha sido complicado por la disminución de las ventas en varios sectores y por el aumento de la carga social, que ha provocado el achicamiento de planillas de personal. Al problema de un ciclo de desaceleración de la economía, que ya lleva al menos tres años seguidos, se suma la incertidumbre que genera la conflictividad en alza por las turbulencias del momento electoral. Por ejemplo, para la primera semana de diciembre se anuncia un paro cívico nacional y movilizaciones que pueden conducir a una peligrosa confrontación. La paralización de las actividades productivas traerá consigo importantes pérdidas económicas. También preocupa el anuncio de condiciones climáticas difíciles por el fenómeno de El Niño, lo que afectará sobre todo a la producción agroindustrial.

Pese a la adversidad, no paran las millonarias inversiones privadas, sobre todo en Santa Cruz, cuyo liderazgo económico es indiscutible. Los empresarios no pierden la fe, seguramente impulsados por un entorno virtuoso de incesante emprendedurismo y con la confianza que les da el crecimiento del mercado de una región, que en 2030 concentrará a más de la mitad de la población boliviana.

El año transcurrido corrobora que la esperanza de los inversionistas cruceños supera a la preocupación que genera el contexto político, la falta de seguridad jurídica y la carencia de incentivos del Estado para generar empresas, empleos y multiplicar la riqueza.

Un ejemplo claro del empuje empresarial es la reciente inauguración de Patio Design, el primer lifestyle center de Bolivia, con una inversión de 35 millones de dólares. En la misma semana Eurochronos estrenó su edificio central, con una serie de innovaciones y con un contundente mensaje de resiliencia empresarial. Pronto abrirá el homecenter ROHO, además que para las siguientes semanas se anuncia la apertura de una planta de alimentos. Hay proyectos de dos nuevos y gigantescos centros comerciales, así como más hoteles de cinco estrellas. Es destacada también la inversión de la industria azucarera en la producción de etanol.

Las oportunidades de diversificación productiva son muchas, pero los emprendimientos no prosperarán si el Gobierno los desalienta con el aumento de los costos sociales, la presión tributaria enfocada en los formales y la inseguridad jurídica. Tampoco acompaña el entusiasmo de los privados la agresiva y desventajosa competencia que les ofrece el Estado con sus empresas. Por último, es necesaria una nueva ley de inversiones, así como la apertura de mercados para las exportaciones, además de un compromiso serio de los políticos para no afectar la estabilidad macroeconómica y social.

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