Opinión

La confianza en el INE, en entredicho

El Deber 13/8/2018 04:00

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El Gobierno tomó en la última negociación salarial con la COB la decisión de ofrecer la promesa del pago del doble aguinaldo. Habíamos pasado dos años seguidos sin el desembolso de este bono navideño, que se aprobó en 2013. La cercanía de las próximas elecciones presidenciales es vista por algunos analistas y sectores empresariales como el motivo de la reanudación de este pago, que tiene angustiados a los privados por el incremento de sus costos laborales. En contrapartida, el Gobierno insiste en que el crecimiento del PIB superará el 4,5 por ciento porque supuestamente hay un repunte de los precios de los hidrocarburos, de los minerales y un aumento de la producción de la caña de azúcar y la soya, además de una mejoría de la ejecución presupuestaria pública, de las recaudaciones impositivas, así como de la inversión privada extranjera.

En medio de la controversia entre las autoridades y los dirigentes empresariales, el INE adelantó el criterio que existen condiciones en la economía para que el PIB crezca en los niveles que establece el decreto del doble aguinaldo. Esta entidad que debería tener un rol esencialmente técnico y actuar con absoluta neutralidad y prudencia, apresuró una posición que genera una lógica desconfianza. En ese sentido, las organizaciones gremiales privadas la han puesto en entredicho, porque podría resultar muy funcional a lo que parece ser una decisión marcadamente política del Gobierno para cosechar respaldo electoral, sobre todo de los trabajadores, con el desembolso del bono de fin de año.

Por ese motivo, algunos representantes de los empresarios han propuesto una auditoría internacional de las cifras del crecimiento económico de Bolivia en esta gestión, lo que refleja nítidamente la desconfianza en el INE, una situación que no ocurrió durante años y que genera un descrédito institucional. De parte del Gobierno se insiste en que hay las suficientes condiciones para que a fines de 2018 se vuelva a pagar el doble aguinaldo y que no habría reparos para la auditoría internacional que solicitan los privados para disipar las dudas.

Entre tanto, varias empresas sufren las dificultades de la desaceleración económica, del descenso de sus ventas y del alza de sus costos laborales, por lo que se han visto obligadas a achicar sus estructuras mediante despidos.

Hace unos días, un dirigente de los empresarios aseguró que hay muchas compañías que registraron recientemente un descenso de sus ingresos entre un 10 y un 30 por ciento, lo que imposibilita que paguen el doble aguinaldo. Por su parte, el presidente anunció ayer que convocará a los privados a debatir las cifras económicas, cuando lo que corresponde es dialogar para evitar la asfixia y la quiebra de las compañías.

Frente a la lamentable desconfianza en el INE, corresponde también concretar el planteamiento de una auditoría internacional de las cifras, lo que ayudaría a zanjar la polémica y disipar dudas.

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