Opinión

La cooperación equitativa es la opción correcta

31/5/2019 04:00

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La orden de control de exportaciones de EEUU a Huawei ha perjudicado los intereses de muchas compañías internacionales, incluidas las empresas estadounidenses. Recientemente, en respuesta a los rumores de “haber suspendido la cooperación con Huawei”, Panasonic y Toshiba de Japón, Infineon de Alemania y el operador británico de telecomunicaciones EE aclararon que no han dejado de suministrar a Huawei debido a las restricciones del Gobierno estadounidense. Estas corporaciones desmintieron rápidamente dichos rumores, en primer lugar porque los actos hegemónicos de EEUU violaron las leyes del mercado y perjudicaron gravemente sus intereses vitales. Por ejemplo, después de los rumores de que Infineon suspendió su suministro a Huawei, el precio de las acciones de Infineon se desplomó.

En segundo lugar, la amarga experiencia de la empresa francesa Alstom hace pocos años, víctima del mismo truco del Gobierno de EEUU, ha dejado a las empresas del planeta con un temor persistente. Es lógico que las empresas multinacionales no sucumben ante la presión de EEUU. ¿Quién sabe que el próximo objetivo de EEUU no será ella misma? Para bloquear a China, el Gobierno de EEUU, además de tomar medidas como el continuo aumento de aranceles y la guerra comercial contra China, ha venido manipulando a la opinión pública, acusando a China de robar tecnología estadounidense sin prueba alguna. De hecho, China ha establecido un sistema legal de propiedad intelectual bien completo y de alto nivel.

En 2018, China pagó hasta 35,8 mil millones de dólares a las compañías extranjeras por los derechos de propiedad intelectual, se ha convertido en el cuarto importador de patentes a nivel mundial. Recientemente, en medio de la disputa entre Apple y Qualcomm sobre la licencia de patente, las dos partes han presentado una gran cantidad de demandas ante los tribunales de China. Las compañías estadounidenses dicen al mundo con acciones prácticas su confianza en la protección de los derechos de propiedad intelectual de China. En palabras de Francis Gurry, director general de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, “China se ha convertido en un modelo para la creación y protección de la propiedad intelectual”.

Incluso el Gobierno de EEUU reconocía, en sus informes oficiales antes de 2016, los logros de China en la protección de la propiedad intelectual. Sin embargo, en los últimos dos años, algunas personas en EEUU ignoran los hechos acusando a China de “robar tecnología estadounidense”.

¿Todo esto cambió de la noche a la mañana? Las transacciones basadas en equidad, tales como el intercambio del mercado por la tecnología, o la tecnología por el mercado, son reconocidas en el mercado. En los últimos 40 años, las empresas estadounidenses han invertido 80.000 millones de dólares en China, y sus activos actuales totalizan a 150.000 millones de dólares.

Estas inversiones están basadas en el beneficio mutuo entre las empresas. Ningún contrato de inversión estadounidense fue firmado por fuerza del Gobierno chino. Ahora, EEUU acusa a China de “obtener forzosamente derechos de propiedad intelectual extranjeros”. En esencia, la fricción comercial entre China y EEUU es la fricción entre el libre comercio y el proteccionismo, la fricción entre la globalización económica y el unilateralismo, y la fricción entre la negociación equitativa y el hegemonismo. La incertidumbre de las negociaciones económicas y comerciales entre China y EEUU se debe en gran parte a los frecuentes cambios de la posición de la parte estadounidense.

La posición china ha sido consecuente, es EEUU el que ha volcado una y otra vez los acuerdos preliminares alcanzados. China se compromete firmemente a promover la liberalización y facilitación del comercio y la inversión globales. En el segundo foro de “la Franja y la Ruta” para la cooperación internacional, celebrado recientemente en Beijing, el presidente Xi Jinping anunció una serie de medidas para ampliar la apertura de China. Sin embargo, las inversiones de las compañías chinas se han visto cada vez más restringidas y enfrentan muchas barreras en EEUU .

El Gobierno de EEUU incluso ha utilizado el poder estatal para reprimir a las compañías chinas como Huawei. La economía de China,con gran fuerza endógena y enorme potencial de mercado, creció un 6,4% en el primer trimestre de este año. China no quiere guerra comercial, pero tampoco tiene miedo a la guerra comercial. Deseamos resolver las disputas comerciales con EEUU mediante negociaciones, pero las negociaciones entre los dos países deben basarse en el respeto mutuo, la igualdad y el beneficio mutuo.