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27 de septiembre de 2017, 4:00 AM
27 de septiembre de 2017, 4:00 AM

¿Desde cuándo un delito deja de serlo si a la gente no le molesta que se cometa? No, un delito es un delito aunque la gente le ponga millones de likes al ‘inocente’ que lo comete. Pero parece que no todos lo tienen tan claro.

Claudio Alcorta, gerente de Tango Publicidad, encargada del facebook de la pizzería D15, cargado de racismo y sexismo, dice: “No vemos la necesidad de cambiar nuestra estrategia porque nuestro público lo acepta. El 80% son mujeres y son las que más interactúan y etiquetan a sus amigos”.

¿Acaso no estamos ante un delito? ¿Acaso no es esta una acción sistemática de desvalorización de las mujeres, una campaña que, a falta de mejores ideas, naturaliza  y promueve la violencia sexista?

No hace falta repetir aquí la agresión y el mal gusto, que según Alcorta es un bien compartido y festejado en nuestra ciudad; pero sí es útil citar el artículo 7 de la Ley N.º 348 Integral Para Garantizar a las Mujeres una Vida Libre de Violencia, que define violencia simbólica: “Son los mensajes, valores, símbolos, íconos, signos e imposiciones sociales, económicas, políticas, culturales y de creencias religiosas que transmiten, reproducen y consolidan relaciones de dominación, exclusión, desigualdad y discriminación, naturalizando la subordinación de las mujeres.” 

La misma ley define la violencia sicológica: “Es el conjunto de acciones sistemáticas de desvalorización, intimidación y control del comportamiento y decisiones de las mujeres, que tienen como consecuencia la disminución de su autoestima, depresión, inestabilidad sicológica, desorientación e incluso el suicidio”.

¿Acaso el cumplimiento de la ley depende de la existencia de una sanción específica? Mil veces no. Por encima de cualquier burocracia, o la falta de ella, la ley tiene obligación de cumplimiento. La Constitución ya prevé: “Durante el proceso, en caso de duda sobre la norma aplicable, regirá la más favorable al imputado o procesado.” (Art. 116)

¿Desde cuándo un fiscal necesita que le identifiquemos al sujeto víctima del delito, cuando se trata de una violencia ejercida de manera flagrante, contra todas nosotras, las mujeres? Pero el fiscal departamental Freddy Larrea dice que no empieza ningún proceso contra Tango Publicidad y contra la pizzería D15 porque no hay una víctima. 

Si lo que necesita es eso, señor fiscal, ya puede iniciar un proceso: la cambita cunumi soy yo. Somos todas.

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