Opinión

La delatora piel de gallina

4/8/2020 07:00

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Lic. José Fernando Suárez Sanguino

No soy doctor, ni bioquímico, ni enfermero, ni psicólogo, ni psiquiatra, poco entiendo de la medicina, psiquiatría y psicología, pero con esto de la pandemia he aprendido un poco de la IGG, IGM, de los análisis cuantitativos, de las pruebas rápidas, de calma, relajación, stress, etc.

Tengo tres pruebas positivas y tres pruebas negativas de covid 19, en el lapso de treinta días, esto me generó un caos psicológico tomando en cuenta que yo era un paciente asintomático.

La más complicada fue cuando di el primer positivo; tras que me dieron la noticia, mis piernas flaquearon, esa sensación denominada piel de gallina se hizo presente en todo mi cuerpo, miré a mis hijos, una gota se deslizó por mi lagrimal, rodó por la nariz y fue a dar al piso, sentí ese choque del agua con el suelo que venía desde mis neuronas y acabó en el piso, más o menos como la vida misma.

La mente divaga, vuela, se eleva, te lleva casi sin pensarlo a imágenes vividas, recuerdos; rápidamente, me veía jugando con mi hermano mellizo en Popayán, me vi alzando por primera vez a mi hijo ese día del padre, recordé cuando jugué fútbol profesionalmente por primera vez allá en la ciudad de La Paz o cuando el sacerdote dijo: puede besar a la novia, y el punto común era la delatora, piel de gallina.

Llamé a todos mis amigos médicos, doy a gracias a Dios de tener varios, ahora más que nunca se los valora, todos con sus puntos de vista, conseguí cinco recetas, leí varios reportajes en internet, me senté en el sofá de la sala, agaché la cabeza y le pedí a Dios por mi salud, nuevamente esa oración hizo que la piel de gallina se apoderara de mi cuerpo.

La siguiente prueba que me hice dio negativo, espere una semana, me hice otra, dio positivo, espere otra semana, salió negativo, unos días después volvió a salir positivo, para que finalmente diera el tan ansiado negativo.

Y, es que esta enfermedad es así, aparte del tema físico que, de por sí, es bastante complicado, te encierra, te envuelve, se mete con algo que es esencial del ser humano, la psiquis, la mente.

Al final, los resultados arrojaron datos de carga viral muy baja y con gran posibilidad de volver a contagiarme, en otras palabras, tengo que mantener los mismos cuidados.

Ahora, antes de escribir esta nota abracé a mi esposa, a mis dos hijos, miré al cielo, un suspiro apareció de la nada, las gotas nuevamente se fundieron, ahora eran varias que chocaban con el suelo, hicimos una oración por todas las familias que están perdiendo a seres queridos, los recuerdos de mi suegro volvieron a florecer y la piel de gallina se hizo presente para enseñarnos que el recuerdo es más fuerte que el dolor.