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La democracia y las libertades en riesgo

Juan Manuel Arias Castro 25/3/2021 05:00

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Para que un país viva en democracia, se respeten las leyes, los derechos de los ciudadanos y las libertades, especialmente, debe existir un equilibrio entre los tres poderes del Estado. Es decir, el Ejecutivo no puede imponer sus órdenes en el Legislativo y peor en el Judicial, cada poder tiene su papel y sus deberes. Cumpliendo los tres poderes sus tareas, se garantiza el pleno Estado de derecho y los ciudadanos que ejercimos nuestro voto para que se elija a estos poderes, podremos vivir en paz, en armonía y especialmente aspirando que en función de ese equilibrio tengamos bienestar, empleo y equilibrio social.

La población boliviana siempre aspiró a que la justicia sea equilibrada y justa para todos, sin embargo, desde hace mucho tiempo este poder del Estado viene dando pasos agigantados de sometimiento a los caprichos políticos de los gobiernos e infelizmente, la Constitución Política del Estado y las leyes del Estado son violados procedimentalmente y a propósito por los abogados que ejercen funciones en el Poder Judicial de Bolivia.

En el Gobierno de Evo Morales Ayma tuvimos casi catorce años de sufrimiento, de violaciones de abusos de atropellos a la razón y a las leyes, fueron 14 años donde se robó y se dejó que se robe. Fueron 14 años de escándalos de violaciones a menores, de hijos bastardos en menores y que para tapar la boca de la gente nombró ministra a la mamá de la menor. Fueron 14 años donde se persiguió sin piedad a todos aquellos que pensaban distinto al régimen. Fueron 14 años de violencia sindical sin límites, de Bartolinas y Bartolinos, de Ponchos Rojos y Ponchos Verdes, de cocaleros y de ahijados narcotraficantes. En fin, fueron 14 años en los que los bolivianos y especialmente casi todos los ciudadanos fuimos hostigados, perseguidos y apuntados en más de un millón de veces como racistas y vende patrias, todo esto con la venia y las infames acciones de jueces, fiscales, vocales y utileros del Poder Judicial de Bolivia.

Pero es que se puede gobernar sin violar las leyes. Se puede gobernar sin obligar y presionar a esos débiles jueces que hoy no tienen ningún merecimiento para distribuir justicia. Se puede gobernar sin mentir descaradamente sobre la renuncia leída al vivo y en cadena nacional (todo el país lo vio y lo escuchó) de Evo Morales, en vez de estar distrayendo la atención deteniendo personas por un golpe de Estado que no existió. Evo Morales renunció con palabras mayúsculas, se fue huyendo, acompañado de Álvaro García Linera y de su ministra de Salud, Gabriela Montaño. ¿Acaso los jueces del Poder Judicial han olvidado las grabaciones en las que Evo Morales instruye que se bloqueen las ciudades y que no les entre alimentos, para que él vuelva al Gobierno?

Y algo que es importante, la prensa. Dicen que es el cuarto poder del Estado. La prensa boliviana que registró y acompañó todo el proceso que derivó en la renuncia de Evo Morales, tiene una obligación de honor en este momento en que se está apresando gente y se están violando derecho de las personas a nombre del golpe de Estado, debe cumplir no solo la labor de informar e investigar hechos que se transforman en noticias, hoy más que nunca se necesitan periodistas y jefes de prensa de medios de comunicación acuciosos, lúcidos y sensatos, ya que al igual que el Poder Judicial, la prensa tiene el deber de velar por la democracia, la verdad y el respeto a las libertades de los ciudadanos.



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