Opinión

La estrategia y su complejidad

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27 de agosto de 2017, 9:30 AM
27 de agosto de 2017, 9:30 AM

La estrategia es complicada, aunque muchos repiten la palabra y el concepto se ha popularizado. Hoy hay estrategia en ámbitos políticos, empresariales, comerciales, etc. Hasta hay una ‘estrategia personal’ de cada cual para guiar su vida. 

La estrategia consiste en usar de la mejor manera los medios disponibles con el fin de alcanzar un ‘x’ objetivo. La ‘Gran Estrategia’ contiene el objetivo supremo y a ella deben ceñirse las estrategias menores. Las secuencias cortas de la estrategia son sus partes tácticas. La táctica es al albañil lo que la estrategia es al arquitecto.

Desde el siglo XIX se generaron mayores complejidades. El concepto estratégico se amplió pero siempre dependiendo de la gran estrategia. Si Karl von Clausewitz definió a la guerra como la continuación de la política por otros medios, era obvio entonces y ahora que todo está (estaba) supeditado al objetivo político. En un enfrentamiento, en una elección o en esquemas de marketing, las victorias no tendrán valor salvo que contribuyan para llegar al objetivo máximo, o permitan alcanzar objetivos intermedios de naturaleza aceptable. 
Ya en 1979 difundí las cuatro dimensiones de la estrategia: operacional, social, tecnológica y logística. Cada una adquiere mayor o menor relevancia según el contexto en que deba aplicarse. Deben agregarse las ‘3C’: comando, control y comunicaciones. Las interacciones posibles de las tres C son vitales y se acomodarán a cada plan estratégico. La logística es de vida o muerte y la tecnología igual. Ni Alejandro el Magno ni Napoleón hubieran obtenido triunfos sin comida para la tropa o sin vituallas y equipos. Isabel la Católica fue una gran logística; por eso se aceleró la reconquista de la península ibérica en 1492 tras 700 años en manos sarracenas. Napoleón pudo ganar en Waterloo de contar con el globo aerostático para observar de lo alto el movimiento de tropas. Un factor tecnológico disponible y no usado precipitó su mayor derrota. Poco antes el emperador había disuelto (por “inútil”) el cuerpo de globos de los hermanos Montgolfier... 

Exagerar una de las dimensiones puede confundir. En la guerra de secesión estadounidense la dimensión operacional sureña era óptima pero el potencial industrial del norte prevaleció. Robert Lee fue mejor general que Ulises Grant pero este tenía mayores recursos. Por último, recuérdese que, en el más alto nivel, política y estrategia son una sola cosa. 

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