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La fiesta del pupilo

Humberto Vacaflor Ganam 2/11/2020 05:10

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Por lo que se sabe hasta ahora, vendría a la fiesta un rey, el de España, y el presidente Juan Guaidó, de Venezuela, pero no muchos más de la región, muy lejos de alcanzar los dos tercios.

Pero con simple mayoría de jefes de gobierno se podrá hacer la fiesta que ha sido organizada por dos mujeres que no se pudieron ver en el último año, como las suegras de una boda.

La otra suegra invitó a Nicolás Maduro, pero se duda que pueda llegar debido a que, él también, es muy miedoso: le da pánico salir del espacio aéreo venezolano.

La fiesta es para posesionar al premio consuelo del MAS, al sustituto, a la pieza de recambio que surgió después de que el caudillo huyó hace un año perdiendo los calzoncillos, o “salió corriendo”, como relata Luis Almagro, de la OEA.

El fugado estará en la frontera con Argentina esperando que su partido haya tomado control de la situación en el país y él pueda ingresar para llegar a Chapare, protegido por guardaespaldas venezolanos. No confía en los bolivianos.

Sus asesores venezolanos le han preparado un plan para confundir las noticias sobre la ruta de llegada del caudillo fugado. Lo lógico hubiera sido que el ingreso fuera por Yacuiba, el centro de mayor concentración de tráfico de drogas en la frontera con Argentina, pero la táctica difundió la versión de que el ingreso sería por Villazón, donde lo esperaría una caravana para acompañarlo hasta Chapare. Los asesores venezolanos le han aconsejado que no corra riesgos, que con los bolivianos es mejor no jugar, y que mejor será que llegue por avión a Chimoré, donde hay un aeropuerto que hasta ahora sólo ha servido para enviar droga a Venezuela.

El nuevo protocolo ha decidido que los invitados no sean obligados a llevar en el cuello las guirnaldas de hojas de coca que en la anterior gestión se hicieron obligatorias.

El presidente de Argentina hubiera querido venir, pero es tan grande el caos creado por el peronismo en ese país que quizá no llegue porque, además, él hubiera querido arribar a La Paz con su amigo Evo Morales, que no figura en la lista de invitados. Los peronistas le deben mucho al cocalero porque gracias a él, la Argentina se ha convertido en el cuarto exportador de cocaína de Sudamérica.

El protocolo ha invitado a Mike Pompeo, secretario de Estado de Estados Unidos, pero los seguidores del cocalero hubieran preferido que fuera invitado Vladimir Putin, el ruso.

Esos dos nombres muestran las extremas opciones que tiene el pupilo.