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La gerencia innovadora en tiempos de crisis

Gonzalo Chávez 4/4/2021 05:00

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En cuanto la política - fomenta el odio, impulsa el enfrentamiento, alienta la crispación social, usa la justicia para la revancha y fomenta batallas campales en las redes sociales - las personas, las empresas y las instituciones están frente al enorme desafío del cambio climático, la reconstrucción de la confianza social, la creación de empleos de calidad y tal vez, el reto más complejo: la transformación digital. La pandemia ha acelerado el futuro. La política busca detenerlo.

En el país, los actores del desarrollo no tienen horizonte de porvenir. Están presos en la pelea diaria de la sobrevivencia, la mayoría en el sector informal. Viven presionados y extorsionados por Estado que solo juega en la cancha del poder. Nadan contra corriente en un ecosistema desértico. En Bolivia es muy difícil hablar de un futuro económico y productivo, pero por la sobrevivencia de las nuevas generaciones debemos salir del lodo de la coyuntura del enfrentamiento y debatir, por ejemplo, los desafíos del emprendimiento y la gerencia frente a la crisis.

La gerencia en tiempos de crisis está frente al desafío de la innovación estratégica y la transformación digital. Nuevos productos y proyectos requieren ser lanzados con mucha frecuencia y eficacia para generar valor económico y social. Las empresas deben reinventarse en momentos difíciles.

En otras latitudes empresariales, las innovaciones, en proyectos y productos, aparecen casi a diario y no existen modelos probados ni mejores prácticas que se aplican automáticamente. Por lo tanto, lo que cuenta es la actitud innovadora, a pesar de la vicisitudes del momento. Solo una gerencia innovadora y emprendedora obtendrá una ventaja competitiva, al aprender y experimentar, para encontrar lo que funciona para la empresa, sus clientes y comunidades. Por lo tanto, en tiempos de crisis se necesitan enfoques flexibles, interactivos y experimentales para explorar y desarrollar productos y proyectos nuevos. Estos no ocurren simplemente. Son el resultado de combinar personas que conozcan profundamente sus sectores, y estén capacitadas con ciertas técnicas de innovación. Así mismo, se trata de construir equipos multidisciplinarios enfocados y dispuestos a aprender, y tener una cultura que esté respaldada en la experimentación. La innovación en proyectos y productos es un desafío de experimentar, dar forma a una hipótesis, probarla rápidamente, aprender y volver a intentarlo.

La mayoría de las nuevas empresas y emprendimientos innovadores no se inician con un plan de negocios detallado; comienzan con una idea. Se necesita un enfoque interactivo y experimental para probar esa idea y darle forma a algo que los clientes valoren. Para hacer eso, las organizaciones y sus gerentes tienen diferentes metodologías. En esta oportunidad me gustaría compartir con ustedes tres de ellas que enseño en mis clases en la universidad, se trata de: el Design Thinking, Lean Startup y Agile.

Design Thinking se enfoca tanto en el cliente interno como externo. Explora a profundidad el problema desde la perspectiva de las personas. Un proyecto o producto innovador y exitoso comienza con el entendimiento de los dolores, alegrías y necesidades del consumidor. Esta metodología promueve colocarse en los zapatos de los otros. El Design Thinking surgió del mundo del diseño con un enfoque en los seres humanos y su comportamiento. Posteriormente identifica el producto o proyecto pasa a la implementación. En suma, para el Design Thinking primero se debe empatizar con la gente, definir e idear un producto.

El siguiente paso es convertir las ideas/productos en modelos de negocio concretos siguiendo el Lean Startup. Esta herramienta, desarrollada por Eric Ries, ayuda a acortar los ciclos de desarrollo de productos o servicios en condiciones de incertidumbre.

La idea es innovar, crear, medir, aprender y escalar, de manera rápida, un determinado producto o servicio en una empresa. Es decir, así uno puede acertar rápidamente en un producto o si se equivoca, corregir rápidamente.

Finalmente, se debería usar la metodología Agile para desarrollar y construir los productos y servicios para que funcionen bien.

Crear y entregar el producto de forma incremental y más rápida a través de procesos ágiles (Ágiles).
La gerencia innovadora puede usar todos estos métodos y técnicas para valorar a los accionistas y la sociedad y emprender la transformación digital. Debemos contribuir para salir del marasmo político y encarar la agenda digital de personas, empresas e instituciones.



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