Opinión

La historia los juzgará

Fernando Rodríguez M 3/10/2020 05:00

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Ante las diferentes conductas que los personajes públicos realizan y que evidentemente se encuentran en contra de lo que dice la racionalidad, la seriedad y el más mínimo sentido común, “la historia los juzgará” es una muletilla muy corriente que se utiliza, ante la impotencia de quienes ven esas conductas y actitudes y nada se puede hacer.

Eso lo vemos cada día en la actuación de los políticos, y se incrementa cuando de candidatos se trata, que ciertas actitudes, conductas y reacciones, generan el estupor del pueblo y ante su reclamo, los otros o no contestan, porque se creen estar en las alturas, o simplemente las ignoran porque no se encuentra dentro de los derroteros que se han marcado, o, de repente, les han impuesto.

Ahí surge la reacción de la gente ante esas conductas repudiables, para decir impotentes “la historia los juzgará” y es cierto, esas conductas, para calificarlas de alguna manera no tan despectiva, muestran de cuerpo entero a quienes las practican, y nos les hace mella y menos les desportilla su arrogancia. La realidad nos muestra con claridad que las consecuencias que producen las conductas y actitudes de esos personajes públicos, se van a sentir aquí y ahora, las vamos a sufrir todos aquí y ahora, o sea que, esa muletilla de “la historia los juzgará” es totalmente irrelevante, porque las consecuencias se producen aquí y ahora, además, como lo hemos visto en muchos casos, la historia es benevolente con esos personajes, porque ven las partes buenas, que algunas tienen que tener, y no mencionan y menos juzgan esas conductas, hechos y pensamientos que desquiciaban a la gente, tal vez por ese atávico pensamiento de que no hay muerto malo o si siguen con vida, ocultaron sus acciones, o se valieron de las mismas y disfrazaron posteriormente la iniquidad que sentía la gente.

En esta época eleccionaria, nos encontramos con esas conductas de manera que rompen la racionalidad o la lógica (¿acaso hay lógica en las conductas políticas eleccionarias?) cada día y por diferentes medios de comunicación, se tuvo que superar el pensamiento mayoritario de unión de candidaturas, porque prevaleció el mezquino interés, no partidario porque en Bolivia ya no existen partidos políticos, sino intereses personales de los candidatos y de la gente que los respalda y, la población acude a la muletilla “la historia los juzgará”, siendo en realidad la posibilidad que esas actitudes pueden permitir el regreso del proceso de cambio con todas sus taras y limitación de la democracia y la libertad y eso lo sufriremos aquí y ahora, no interesa que la historia lo haga en el futuro.

De manera puntual esta saliendo a la luz pública que el principal gobernante de los últimos 14 años tendría una conducta deleznable y vil por su afición a niñas menores de edad, conducta que se encuentra tipificada puntualmente en las leyes penales y debe determinarse ante las autoridades judiciales pertinentes, y ese caso viene a colación, porque no se puede esperar a que “la historia lo juzgará”, porque esa conducta debe ser investigada, procesada y castigada aquí y ahora, ya es harina de otro costal que los procedimientos penales no funcionen por la ineptitud de quienes actualmente son responsables del manejo de los intereses del país y a estos tampoco podemos esperar que “la historia los juzgará” porque su ineficacia y su ineptitud tiene consecuencias aquí y ahora.

 Sigamos con la esperanza que venimos teniendo desde hace 195 años y sabemos que “la historia no los juzgará”.