Opinión

La hora de las exportaciones

El Deber 2/7/2019 04:00

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Dos buenas noticias para la economía nacional. Estados Unidos amplió el cupo para el azúcar boliviana y China ya avaló a nuestros productos cárnicos, con lo que se espera que en agosto comiencen las exportaciones al mercado más grande del mundo. Sin duda son datos alentadores en un momento en el que lamentábamos que disminuya la calificación a nuestra economía y que haya otras variables que hacen mirar con escaso optimismo el futuro.

La representación diplomática estadounidense dio a conocer la decisión de su Gobierno, con lo que la industria azucarera podrá exportar más de las 8.340 toneladas vendidas el año pasado, ya que la ampliación permitirá que EEUU compre hasta 9.663 toneladas, las que tendrán preferencias arancelarias al ingresar al país de más de 350 millones de habitantes, que es la economía más grande del mundo.

Asimismo, el presidente Evo Morales y el embajador de China estuvieron el domingo en Santa Cruz de la Sierra para avalar la carne de res que se produce en Bolivia y que, a partir de agosto, será exportada al país más poblado del planeta (1.400 millones de habitantes). Los ganaderos han hecho inversiones y tienen potencial para incrementar su producción. Este es el resultado de gestiones que vienen desde hace muchos años, durante los cuales los ganaderos se esforzaron por mejorar su oferta.

Es saludable que el Gobierno entienda que su misión es abrir mercados para los productos bolivianos; que su intervención en la economía, poniendo vetos y trabas especialmente a los productos no tradicionales, no ha hecho más que perjudicar el desarrollo de un sector que en este momento está ayudando a soportar la crisis de otros productos como los hidrocarburos.

La apertura de mercados también implica un desafío para los empresarios bolivianos, porque implica que se adecúen a las exigencias de los mercados internacionales y estén listos para competir con productores ya habituados a las lides del comercio internacional.

Es vital que el presidente y el Gobierno asuman la responsabilidad de abrir nuevos mercados y de ampliar los ya existentes. La balanza comercial está en déficit, porque en este momento importamos más de lo que exportamos. Quienes saben de esta materia pueden ser capaces de diseñar estrategias que permitan definir qué incentivos son necesarios. Es hora de darse cuenta de que vivimos en un mundo globalizado y que mirar solo hacia adentro, creyendo que somos los mejores, porque es lo que nos cuentan, es un mal hábito que sumerge a Bolivia en el aislamiento.

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