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La logística de la vacuna contra el Covid-19

Antonio Rocha 7/12/2020 05:00

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Solo a pocos días de aprobarse el uso de la vacuna contra el Covid-19 del laboratorio Pfizer/BioNTech en Reino Unido, ha comenzado uno de los retos logísticos más grandes de la humanidad, solo comparable con el despliegue de la vacunación contra la viruela a mediados del siglo pasado, cuya campaña duró más de diez años. El reto no está en vacunar a más de 7.500 millones de seres humanos, sino en cómo trasladar y distribuir dichas vacunas desde los laboratorios en USA, Europa, Rusia y China hasta los Gobiernos y distribuidores de fármacos en más de 194 países del mundo, será uno de los retos logísticos más grandes y apasionantes de la historia.

¿A quiénes involucra la logística de la cadena de suministro de la vacuna contra el Covid-19? En principio la coordinación de al menos cuatro agencias de gobierno, cuatro operadores de comercio exterior, además del embarcador y el consignatario.

Las autoridades intervinientes son el Ministerio de Salud a través de la Agencia del Medicamento, la Aduana Nacional en la importación de las vacunas, los servicios departamentales de salud y las secretarías municipales de salud encargadas de la distribución y suministro de la vacuna a la población. Por su parte, los operadores logísticos involucrados son los transportadores, agentes de carga, aseguradores, despachantes de aduana y los concesionarios de depósitos aduaneros, cada uno con un rol particular y determinante en el costo y el tiempo en el que la vacuna debe estar disponible para la población.

Los factores críticos en la cadena de suministro de la vacuna son, en primer lugar, los registros y autorizaciones nacionales que debe tener la vacuna que comprará el Gobierno y los importadores de fármacos, pues esto garantiza el cumplimiento de la norma básica de aseguramiento de calidad y seguridad de parte del proveedor, que debe ser un laboratorio autorizado por la OMS y, al mismo tiempo, por las agencias de medicamento del país de origen, esto implica que no se puede comprar de cualquier proveedor ni de cualquier intermediario como se acostumbra en algunos países de la región.

Otro factor crítico es la formalidad y los registros con los que debe contar el importador, que en el caso del Ministerio de Salud se realizará mediante compras estatales o donaciones internacionales, y en el caso de los importadores privados deberán tener sus registros y licencias de importación además de la autorización de la vacuna.

Otro factor crítico en la importación de la vacuna son los requisitos de la cadena de frío en el transporte y almacenaje, que en el peor de los casos se requiere temperaturas de -70 °C como el caso de la vacuna de Pfizer y en el mejor de los casos se requieren cadenas de frío con temperatura entre -35 °C y 0 °C. El problema de la cadena de frío a estos niveles de temperatura está en la disponibilidad de medios de transporte y almacenes para grandes volúmenes de carga de los que no disponemos en Bolivia. Entonces el mayor coste de la vacuna no estará en su valor, que en el caso de Bolivia será donada en gran parte, sino en el costo de su logística.

Otro de los aspectos esenciales a tener en cuenta en la cadena de suministro de la vacuna contra el Covid19 será la facilitación y digitalización del procedimiento de importación, que deberá realizarse a través de despachos aduaneros inmediatos, anticipando las certificaciones y declaraciones aduaneras de forma que su disposición sea inmediata de parte del Gobierno y los importadores, asegurando la continuidad de la cadena de frío.

Salvados los aspectos mencionados, vendrá la fase terminal más compleja, la distribución y suministro de la vacuna a por lo menos 10 millones de bolivianos. En esta fase el gran reto es llegar a la mayor cantidad de personas en el menor tiempo posible, para lo cual creo que se debe disponer de la organización electoral como la más óptima para congregar una gran cantidad de personas con un solo propósito, lo cual supone organizar una campaña de vacunación masiva en fases según la prioridad de vacunación que requiere cada estrato poblacional (personal de salud, adultos mayores, personas con enfermedad de base y niños), fases que deberían ejecutarse en pocas semanas a través de las circunscripciones y recintos electorales que se convertirían en centros de vacunación, lo que podría facilitar la organización, disposición de equipos de frío y personal sanitario. Dios nos ilumine en esta campaña.



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