Opinión

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La Metas de Recaudación Tributaria

Antonio Rocha 22/2/2021 07:50

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En la ciencia de la economía como en la ciencia de la vida misma, es imprescindible contar con un buen plan que nos diga que hacer, como hacerlo, cuando hacerlo y en qué plazo hacerlo, de manera tal que podamos enrumbar las acciones del día a día en procura de la consecución de los objetivos de dicho plan. Si no tenemos un plan con objetivos claros, verificables y medibles, somos un barco que navega a la deriva, sin norte ni puerto de atraque.

Escuchando con mucha atención las Rendiciones Públicas de Cuentas del Ministerio de Economía y Finanzas (MEFP) y la Aduana Nacional (AN) realizadas por separado hace pocos días sobre los resultados de la gestión 2020, además de las reiteradas y justificadas quejas de la pésima gestión del gobierno de transición que gobernó el país poco  menos de un año, hemos podido confirmar que la situación en términos fiscales es muy crítica y requiere medidas estructurales en un contexto poco favorable con una tasa esperada de recuperación económica menor a la tasa de recesión global del pasado año.

En resumen la economía boliviana cerro el 2020 con una recesión estimada del 5.1%, según datos del FMI, un déficit público del 12% con relación al PIB, una reducción de sus ingresos tributarios del 23%, una caída de las exportaciones del 27%, una disminución de las importaciones del 28%, una inflación acumulada menor al 1% y una deuda pública equivalente al 32% del PIB. Comparando con el promedio de América Latina y Caribe los desastres de la pandemia y el confinamiento obligatorio en Bolivia no fueron tan devastadores como se esperaba hasta el segundo trimestre del pasado año.

Las proyecciones de recuperación para el 2021 según la reprogramación del Presupuesto General del Estado (PGE) son de una tasa de crecimiento del PIB del 4,8%, aún insuficiente para recuperar la caída de 2020, pero alentador para lograr el 2022 retornar a los niveles anteriores a la pandemia, aunque el mismo FMI ha proyectado una tasa de crecimiento en Bolivia del 5,6% lo que denota confianza en la economía boliviana de parte de uno de los principales acreedores multilaterales. Esta restauración económica está basada en dos pilares esenciales del modelo económico socialista del Gobierno, la recuperación de la demanda interna a la que se inyectó 540 millones de dólares a través del Bono contra el hambre y este año pretende incrementar la inversión pública a más de 4.000 millones de dólares.

Sin embargo, como ya lo hicimos notar en una anterior oportunidad, llama la atención en el PGE 2021 la reducción proyectada de los ingresos tributarios en 22%, de 54 mil millones de Bolivianos el 2020 a 42 mil millones de Bolivianos el 2021, manteniendo los ingresos de operación por las exportaciones de YPFB en 51 mil millones de Bolivianos mientras que la fuente de ingresos financieros se incrementan al 45% del total de los ingresos proyectados por lo que se deduce un mayor endeudamiento externo e interno dado el margen aun existente respecto al PIB.

No obstante la reducción de ingresos tributarios prevista en el PGE, ahora también nos vuelve a llamar la atención las metas de recaudación aduanera para el presente año establecidas mediante Resolución de Directorio de la Aduana Nacional en Bs 12.800 millones equivalentes a un incremento del 32% con respecto a lo recaudado el 2020 donde se colectaron Bs. 9.700 Millones en tributos aduaneros.

Las metas fiscales de recaudación y gastos deben estar necesariamente en concordancia con las proyecciones de actividad económica, de las cuales hacen parte las importaciones y exportaciones, de las que derivan los tributos aduaneros que lo componen el gravamen arancelario (GA), el IVA importaciones, el impuesto al Consumo Especifico (ICE) y el Impuesto Especial a Hidrocarburos y derivados (IEHD) aplicado a los combustibles, las grasas y aceites lubricantes. En consecuencia no resulta congruente establecer un incremento en la recaudación aduanera del 32%, cuando aún se prevé una baja en la recaudación tributaria global y menos aun cuando se tiene basado el inicio de la recuperación económica en el financiamiento externo.

La recaudación tributaria aduanera proyectada para el 2021 supone un incremento en las importaciones del 30% para este año, es decir más de 9.100 millones de importaciones, situación poco probable. Esperamos que estas metas de recaudación incluyan una buena parte de los 400 millones de dólares de tributos aduaneros que se estima evaden los contrabandistas todos los años con el ingreso prohibido de ropa usada, vehículos usados, bebidas alcohólicas, alimentos y otros.

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