Opinión

La metrópoli de Santa Cruz

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10 de junio de 2019, 6:00 AM
10 de junio de 2019, 6:00 AM

El desarrollo económico y social de las ciudades no termina donde acaban sus límites geográficos, sino que trasciende a ellos estableciéndose relaciones de toda índole con las poblaciones circunvecinas, las cuales producto de su crecimiento y contacto, pueden producir conurbación o conjunto de poblaciones, denominándose metrópoli. Es el caso de Santa Cruz de la Sierra.

La ciudad capital del departamento de Santa Cruz actualmente entrelaza e integra a las poblaciones vecinas de La Guardia, El Torno, Porongo y Warnes en un solo núcleo poblacional de un poco más de dos millones de habitantes, que desarrollan de forma permanente una dinámica de intercambio y movimiento basados en razones económicas y laborales, así como de acceso y provisión de servicios de salud, educación, entretenimiento y otros.

Este entrelazamiento de las ciudades mencionadas viene ocurriendo con la escasa participación de la institucionalidad pública. Cada una de ellas, a través de sus gobiernos autónomos municipales, desarrolla acciones hasta sus límites cartográficos, dejando a un lado proyectos y actividades que permitan una adecuada vinculación y articulación física, económica, social e institucional con sus vecinos. En contrapartida, las necesidades de los pobladores, que no necesariamente esperan los tiempos de la planificación, generan por cuenta propia dichos mecanismos. Para muestra basta un botón: El sistema de transporte público, que va desde y hacia las poblaciones aledañas a Santa Cruz de la Sierra, ha establecido desde el sector privado y bajo su propia lógica y conveniencia comercial, la ubicación de paradas y terminales, así como los puntos de interconexión y transferencias de pasajeros, resolviendo parcialmente una necesidad de movilidad interurbana, pero causando en la mayoría de los casos molestias en el corazón de la metrópoli.

De acuerdo con nuestro ordenamiento territorial vigente, cada una de estas poblaciones está administrada por entidades autónomas de igual jerarquía, con competencias para impulsar y propiciar el desarrollo económico y social de sus territorios y con facultades de transcender más allá de sus límites geográficos, unir voluntades con sus vecinos y desarrollar la gestión compartida y la inversión concurrente, incluso con los demás niveles del Estado.

Asimismo, está previsto que para conurbaciones mayores a 500.000 habitantes se creen las regiones metropolitanas, con la participación de los gobiernos autónomos municipales involucrados, el gobierno autónomo departamental y el nivel central del Estado.

La institucionalización de la Región Metropolitana de Santa Cruz a través de un Consejo Metropolitano, permitirá la planificación oportuna y eficiente de este gran espacio territorial y los sistemas metropolitanos de movilidad urbana y de gestión de residuos sólidos -por mencionar algunos entre muchos otros- podrán hacerse realidad en beneficio de sus habitantes.

 

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