Edición Impresa

La pandemia y problemas para enfrentarla

Marcelo Ostria Trigo 22/12/2020 05:00

Escucha esta nota aquí

Una prueba de que nosotros, los seres humanos, no somos los reyes de la creación y que, por ello, no tenemos la capacidad de prevenir y curar todos los males que soporta el mundo, es la actual pandemia del coronavirus, que se ha esparcido por todos los continentes. Esto, como es notorio, no ha resultado en una unión de recursos y conocimientos para combatir el mal en conjunto. En cambio, ya hay más de una docena de laboratorios en varios países, procurando desarrollar la primera vacuna efectiva contra este mal, mostrando así que se habría desatado una carrera entre varios países para demostrar su eficacia y adelanto científico.

Mientras tanto, y pese a que ya hay vacunados, se predice que viene una segunda ola del coronavirus, y se afirma que pudiera ser más agresiva que la actual. Si no se concierta una campaña global sin intereses políticos, resultarían más contagiados y más muertos.

Sin embargo, la mayor preocupación que prevalece ahora en Bolivia es la selección de candidatos a gobernadores y munícipes; preocupación que encendió los ánimos hasta llegar a agresiones de hecho y a divisiones con enconos irreconciliables, precisamente en este momento dramático de la vida ciudadana. En la pugna por las candidaturas se ha llegado a graves acusaciones entre los pretendientes a candidatos, esto especialmente en el partido oficial.

Habrá que repetirlo; La inminencia de la segunda ola del coronavirus y la proximidad de las elecciones para gobernadores y alcaldes, muestra la necesaria postergación electoral, dando prioridad a la lucha contra la pandemia. Está a la vista que se requiere cooperación internacional. Por ello, resulta poco previsora e improductiva, la animadversión contra un país al que se acusa, con liviandad, de ser el autor de todos nuestros males y fracasos.

Unirse a la lucha mundial para erradicar esta pandemia, debería ser el primer objetivo de un gobierno que rige un país tan afectado como el nuestro. Las actitudes que se enfrentan entre derechas e izquierdas, los que prefieren a una u otra potencia, no van a contribuir a vencer la pandemia ni a salir de la crisis que se cierne peligrosamente sobre nuestra patria. Aquí es donde se muestra el valor de que para la paz ciudadana es indispensable “el respeto, mutuo y convergente entre la mayoría y las minorías”. Y si hay este ánimo, habrá también mayores y mejores resultados en esta lucha por la salud.



Comentarios