Opinión

¿La política exterior sin rumbo?

13 de marzo de 2022, 4:00 AM
13 de marzo de 2022, 4:00 AM

La invasión de Rusia a Ucrania ha centralizado el debate mundial. Los análisis abarcan varias perspectivas, a saber: estratégicos, geopolíticos, económicos, migratorios y otros. Está en construcción un nuevo orden mundial. Es un momento en la historia donde los países y sus líderes deben posicionarse con claridad. El presidente Arce no se ha manifestado sobre el tema y el comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores ha sido, para decir lo menos, ambiguo y de una “neutralidad con lado”. En la práctica, en las Naciones Unidas, Bolivia se abstuvo de votar por la condena la invasión rusa. Como la política exterior es una prolongación de la política interna, la posición de ciertos actores del poder local ha sido de franco apoyo a Vladimir Putin. Particular importancia tiene la defensa hecha por el expresidente Evo Morales sosteniendo que Rusia está defendiendo su soberanía en Ucrania.

Haremos un esfuerzo conceptual y práctico para entender la política exterior de Bolivia con respecto al tema de la invasión. Con fines pedagógicos utilicemos las principales escuelas de las relaciones internacionales para ver qué camino sigue Bolivia.

Escuela marxista-leninista de las relaciones internacionales sostiene que la trasnacionalización del capital organiza la relaciones diplomáticas entre las naciones. Para sostenerse, el capitalismo, que nació en Inglaterra, necesita expandirse a otras naciones en búsqueda de materias primas, mano de obra barata y poder. Lenin acuñó la frase de que el imperialismo es la fase superior del capitalismo. La lucha de clases es universal. Por lo tanto, los proletarios y revolucionarios del mundo deben unirse contra el capital y apoyarse mutuamente. La política exterior se nutre del alineamiento ideológico.

¿La política exterior boliviana acompaña las pulsaciones ideológicas porque Rusia aún es la vanguardia del socialismo? ¿Es Putin la reencarnación de Lenin?¿La invasión a Ucrania está expandiendo el socialismo a nivel mundial y el objetivo es la reconstrucción de la Unión Soviética ? ¿Acaso no es Rusia un capitalismo depredador, corrupto y de amiguetes? ¿Cómo explicamos que en este alineamiento ideológico se encuentra la ultra derecha nacionalista y el propio Donald Trump? ¿Estamos frente a un anti imperialismo simplón? ¿Todo lo que moleste y debilite a Estados Unidos debe ser apoyado? Claramente, seguir el camino de alineamiento ideológico no tiene ningún sentido ni vigencia histórica.

La escuela idealista de las relaciones internacionales sostiene que la política exterior se guía por principios y valores como el respeto a la soberanía nacional, la autodeterminación de los pueblos, el respeto a los derechos humanos, la defensa del medioambiente, la justicia social, y otros. De hecho, la Constitución Política del Estado establece que Bolivia es un Estado pacifista y respetuoso del derecho internacional. Siguiendo principios idealistas y su Carta Magna, condenó claramente la invasión de Palestina, Irak, y Siria. ¿Por qué la política exterior boliviana no condenó esta agresión? ¿El alineamiento deslactosado a Rusia se basa en alguno de estos principios? ¿Un país al cual le han arrebatado de forma violenta parte de su territorio e inclusive, su acceso soberano al mar, no debería condenar enérgicamente las invasiones? Claramente, Bolivia no siguió los lineamientos idealistas de su Constitución ni tuvo una perspectiva histórica del problema.

Finalmente, está la escuela realista de las relaciones internacionales. Esta sostiene que un país, en las arenas internacionales, debe guiarse por la defensa de sus intereses económicos, militares, tecnológicos, geopolíticos y/o estratégicos. La política exterior debe apoyarse en hecho concretos y debe acumular y gestionar el poder. El político inglés Palmerston solía afirmar: “Las naciones no tienen ni amigos ni enemigos permanentes, sino intereses permanentes”. En términos más sencillos, qué gano o pierdo en mis relaciones de toda índole con otros países. En términos pragmáticos, ¿qué gana o pierde, en términos de poder económicos o geoestratégicos, Bolivia no votando contra Rusia en las Naciones Unidas? ¿La defensa de un voluminoso comercio exterior? ¿Comenzaremos a comprar computadoras y más autos Lada de Rusia? ¿Habrá más inversión extranjera directa rusa en Bolivia? ¿El tema de la energía nuclear es suficiente? ¿Nos fortaleceremos militarmente y los rusos nos enviarán armamento y aviones? ¿El no condenar la invasión rusa nos hace más fuertes con nuestros vecinos? Comparando los lazos comerciales, financieros y de cooperación que nos unen a España, Alemania, Inglaterra, Francia y otros miembros de la Unión Europea, con los intereses económicos que nos atan a Rusia tampoco hace sentido la posición boliviana.

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