El Deber logo
18 de noviembre de 2022, 4:00 AM
18 de noviembre de 2022, 4:00 AM

Por Daniel Valverde Aparicio /docente de la Uagrm

¿Están de acuerdo en delegar al Comité pro Santa Cruz la convocatoria a una comisión constitucional que en el marco legal y democrático revise la futura relación política de Santa Cruz con el Estado boliviano?

La crisis por la realización del Censo ha develado un conjunto de crisis profundas y mayores. Una de las más graves, la ineficiencia y fragilidad de las instituciones del Estado, en su mayoría sometidas al servicio y caprichos del poder político de turno. La otra tiene que ver con la cuasi inexistencia de organizaciones políticas (partidos) que cumplan con rol de intermediación entre sociedad civil y gobierno. Una tercera por efecto de las anteriores, se devela la ausencia de un pensamiento estratégico a mediano y largo plazo. Estas últimas (ausencia de organizaciones políticas y un pensamiento político estratégico) frenan a Santa Cruz en su proyección de liderazgo y conducción del Estado.

La Santa Cruz del siglo 21, requiere de estructuras políticas partidarias institucionalizadas, democráticas, plurales y modernas que, partiendo de la legitimidad de nuestra región como centro socio demográfico, económico y productivo, piensen, propongan e impulsen el rumbo de Bolivia para las próximas décadas, y no se avoquen tan solo a reaccionar, resistir y lo que es realmente peor, endosar su responsabilidad a la ciudadanía que debe movilizarse o exponerse a cuantiosos sacrificios, para alcanzar legítimas demandas.

Desde la perspectiva antes descrita, resulta pertinente y estratégico que el Comité Cívico con total legitimidad y cumpliendo el mandato del cabildo pueda constituir una comisión constitucional que en el marco legal y democrático que proyecte la relación política de Santa Cruz con el Estado boliviano y las reformas estatales que se puedan promover en adelante. 

Pero es hora también que se multipliquen los espacios de reflexión y ofrecimiento de lineamientos políticos desde la región más dinámica, moderna, plural e intensa en todos los aspectos que tiene el país. Por ende, lo mismo deben hacer las organizaciones académicas, profesionales, culturales, vecinales, económico productivas, sociales bajo la premisa de que mientras más luces se prendan, menos oscuridad tendremos en el camino. 

PD.- A nivel de organizaciones públicas de nuestra región, debemos comenzar por exigir al Gobierno Municipal más grande de Bolivia trabaje en su Carta Orgánica Municipal y ejerza sus 43 competencias exclusivas. El Gobierno Departamental ponga en funcionamiento el Estatuto Autonómico que establece instancias como la Escuela Cruceña de Administración Publica, Defensor Departamental de los Cruceños, Creación de Empresas Publicas Departamentales, entre otros aspectos importantes que ni han comenzado y que generan tinieblas en el camino. 

Tags