Opinión

La privatización populista de YPFB

2 de abril de 2023, 9:15 AM
2 de abril de 2023, 9:15 AM

*Gonzalo Chávez Álvarez

A raíz de las afirmaciones del líder del Movimiento al Socialismo (MAS), Evo Morales, de que la economía no estaba bien y que la política económica del Gobierno seguía los lineamientos del odiado Fondo Monetario Internacional (FMI), los jerarcas del gobierno, encargados de la gestión económica, han salido a rebatir el fuego amigo. Este es un tecnicismo que se usa cuando tu propio hermano te cabecea y te moja la kauka. Gracias a las peleas de la hermandad se ha confirmado, algo que hace años mostramos su seguro servidor y varios de los opinadores que están en el ring. El gas se está haciendo gas desde el año 2014 y este es uno de los orígenes de la crisis fiscal, cambiaria y económica.

Asegúrense los cinturones y pongan los respaldos de sus asientos en posición vertical que vamos a despegar rumbo a Evolandia. Según los números oficiales presentados por el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas (MEFP), en el año 2014, la renta petrolera llegó a 5.489 millones de dólares. En esta super mamadera de ingresos se incluye el Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), las regalías, la participación al Tesoro General de la Nación (TGN), la participación de YPFB, las patentes, los impuestos al upstream (producción) y otros.

 Ahora resulta, que se han esfumado 3.200 millones de verdes, solo el año pasado. En 2022, la renta gasífera cayó a 2.289 millones de washingtones (5.489 – 2.289 = 3.200). Esta contracción se explica, en parte menor, por la reducción de los precios internacionales del gas natural, pero sobre todo, por la caída en la producción nacional de este energético. Bolivia, en 2014, producía en torno a los 60 millones de metros cúbicos por día (MMCD). Era la ‘Bolivia Saudita’ queriendo ser Suiza. El año pasado, la producción bajó a 40 millones de MMCD. ¿Qué pasó hermanos y compañeros? ¿’Quéste’ el gas? ¿La han hecho enojar a la Pachamama y esta se guardó sus gases? ¿La gloriosa nacionalización dejó de funcionar?


Felizmente, desde el MEFP también aclararon este tema y como no podía ser de otra manera encontraron al culpable. ¿Y en el papel de Kalimán? El propio Kalimán. Durante la gestión del Evo, el MEFP, que en la época estaba a cargo del actual Presidente Arce, presupuestó las inversiones públicas para el sector, pero fueron los chacras del Ministerio Hidrocarburos y de YPFB que no ejecutaron el dinero.

Esto es como en el cacho: lo que se ve, se anota. En 2014, se presupuestó 1.053 millones de dólares para inversión pública, pero los hermanos y compañeros de la empresa estatal sólo gastaron 646 millones. Y así, en años posteriores, enarbolando la bandera de la nacionalización de YPFB, y con el puño en alto, las inversiones se desplomaron a 134 millones de dólares todavía en el gobierno de Morales. Conclusión de los hermanos del MEFP: Los hermanos del Ministerio de hidrocarburos y de la empresa estatal se aplazaron y no invirtieron en exploración de pozos nuevos de gas. Y lo peor, le mintieron a las guagüitas de pecho que nos gobernaban y les hablaron de un mar de gas. Hermanos: La Pacha tiene una flatulencia gigante que, de una aliviada, nos llevará al primer mundo. ¡Falsas ilusiones! ¡Era un falso pedo¡ Va a disculpar hermano y compañero.

Aquí está el origen de la crisis fiscal y cambiaria actual, que se comió una buena parte de las reservas internacionales. En efecto, en 2014, se iniciaron los déficits públicos; es decir, el Estado comenzó a invertir y malgastar, mucho más, que los ingresos tributarios que recibía. Con el peligro de ser más aburrido que escuchar una partida de ajedrez por la radio, van los datos año a año. Todo en porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB). Año 2014, se acabó la mamadera del gas y seguimos gastando -3,7% del PIB. Entre 2015 y 2018, se abrió la petaca sin medida ni clemencia. -6,9%, -7,2%, -7,8% y -8,1%. Nos escocían las manos y le metíamos nomás a los gastos. En 2019, bajó el déficit un poco al -7,2% del producto y el 2020 (-12,7%) y 2021 (-9,3%), bajo la consigna “billetera mata galán con Covid”, alcanzamos estadísticas récord.

Bueno, finalmente en 2022, volvimos a un agujero del -7,2% del PIB, que fue el déficit que más se repitió antes. Así que, la chachara de que estamos cerrando la brecha fiscal es una verdad a medias. A rigor, estamos reduciendo con respecto al año pasado, pero el modus operandi sigue siendo gastos e inversiones inútiles y excesivas, pero como he mencionado, ya no hay la mosca del gas natural.

YPFB, la gallina de los huevos de oro, comenzó a ser estrangulada por políticos y sindicalistas. Por la hermandad de la ganzúa. A rigor, la nacionalización de la empresa de gas, fue una cortina de humo y propaganda para ocultar, en realidad, la vieja privatización populista. Esta que pone a cargo de la gestión de la empresa pública a correligionarios políticos y grupos corporativos que gestionan las rentas petroleras a su favor y en beneficio del partido o un grupo de interés. Quienes revelan este estilo de gestión en YPFB son los propios hermanos de la hermandad del proceso de cambio. Mientras tanto, el gas y los dólares se hacen gas.

 

*Gonzalo Chávez Álvarez es Economista



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