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2 de agosto de 2017, 4:00 AM
2 de agosto de 2017, 4:00 AM

Todos nos solidarizamos con Reynaldo Ramírez, condenado por un crimen que no cometió. A Reynaldo le robaron dos años de su vida, y ahora dos jueces y un fiscal enfrentan un proceso penal por haber condenado a un inocente. ¿Cómo resarcir ese daño incuantificable? Alguna autoridad sugirió una compensación económica por parte del órgano judicial, y le han dado un puesto de trabajo en la Casa de la Justicia.

En su momento, asistimos a las novedades del caso a través de una extensa cobertura y varias conferencias de prensa protagonizadas por autoridades nacionales y departamentales. No era para menos, pero ¿es realmente una novedad? Sabemos desde hace décadas que las cárceles están llenas de personas esperando una sentencia. Y sobre la justicia en el órgano judicial ¿existe alguien que todavía no esté convencido de que llega tarde, mal y nunca? Una sentencia ¿es sinónimo de justicia?

Al otro lado de la conmiseración y el resarcimiento está Verónica Menacho Chilo, tenía 22 años cuando fue golpeada hasta la inconsciencia, y luego quemada; y una niña pequeña, que quedó huérfana. Es cierto, ahora el ‘verdadero’ culpable está preso. Nos enteramos y sentimos alivio: un feminicida preso. 

Pero ¿y el daño? ¿Y la niña? Crecerá sin madre, y el padre… bueno, tampoco es novedad cuando el padre abandona. A esta joven, que se llamó Verónica, en quien casi no pensamos, también le robaron años de vida. No dos ni tres: toda una vida. Pero aquí no hay autoridades dando conferencias de prensa.

Al otro lado de la conmiseración y el resarcimiento están cuántas más, si en Bolivia hay por lo menos un feminicidio cada tres días. 

Si solamente dos de cada diez juicios por feminicidio terminan en condena, ¿adónde van a parar los años robados a esas mujeres, a fuerza de puñetes y patadas? ¿Dónde están los jueces y fiscales que no condenan a los culpables? ¿Quién castiga a los que dilatan los juicios, pierden las pruebas, niegan informes? ¿Quién nos da una conferencia de prensa para hablar de resarcimiento? ¿Cómo podemos resarcir las vidas que se destrozan? La violencia contra nosotras viene del mismo sistema que debiera garantizar seguridad y justicia.

Un hombre inocente es liberado: solidaridad con su caso. Cientos de mujeres inocentes son torturadas y asesinadas: retardación con esos casos. Silencio. Indolencia. 

Al final ¿cuánto vale la vida de una mujer, de cualquier mujer? Menos que la de un hombre, que la de cualquier hombre. 

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