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OPINIÓN

La tendencia al alza a largo plazo de la economía china no ha cambiado

20/6/2020 03:00

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Por: Wang Jialei - Cónsul General de China

Desde el brote de Covid-19, el Gobierno y el partido de China han puesto en primer lugar la protección a la salud de la población, adoptando las medidas más estrictas, completas y exhaustivas para controlar efectivamente la epidemia, objetivo que ha sido conseguido en un período relativamente corto; los casos confirmados en China al 7 de junio, se encuentran por debajo de 70.

La epidemia golpeó fuertemente a la economía china, que se contrajo un 6,8% en el primer trimestre. Fue necesario presionar la tecla de pausa, tras haber experimentado un rápido y sostenido crecimiento, durante 41 años consecutivos. Pero vale la pena pagar cualquier costo, ya que la vida es siempre primordial.

En la reciente sesión de la Asamblea Popular Nacional de China, el primer ministro Li Keqiang no anunció el objetivo de crecimiento económico del país para este año en el informe sobre la labor del gobierno, como lo hizo en años anteriores, debido a la incertidumbre de la evolución, tanto de la pandemia, como de la economía mundial, que podría traer una serie de consecuencias impredecibles al desarrollo económico de China. Es sensato y realista no proponer un objetivo específico para el crecimiento económico de este año.

El objetivo de desarrollo establecido por el gobierno chino para la actual gestión es priorizar el empleo y garantizar el sustento de la población, ganar la batalla contra la pobreza y consumar la construcción integral de una sociedad modestamente acomodada; aumentar el empleo urbano en más de 9 millones puestos de trabajo y controlar la tasa el desempleo en alrededor del 6% en las áreas urbanas; mantener el índice de los precios al consumidor alrededor del 3,5%; librar de la pobreza extrema a los restantes 5,51 millones de personas en las zonas rurales, para que ningún ciudadano coma en la miseria.

El no plantear un objetivo específico para el crecimiento económico este año no significa que el crecimiento económico no sea importante. Ya sea para garantizar el sustento de la población, asegurar el empleo o superar la pobreza, se requiere de crecimiento. Para alcanzar los objetivos de desarrollo arriba mencionados, el gobierno chino ha elaborado las pautas de trabajo de "seis garantías": garantizar el empleo de la población, garantizar el bienestar básico de su población, mantener a las entidades del mercado, garantizar la seguridad alimentaria y energética, garantizar la estabilidad de las cadenas de suministros e industrial y garantizar el funcionamiento a nivel de base. La clave está en estabilizar las bases de la economía, garantizar el sustento básico de la población y materializar el objetivo de eliminar por completo la pobreza extrema.

Tanto para garantizar el empleo, el sustento básico de las personas o estabilizar las bases de la economía, el quid es estabilizar a las entidades del mercado, especialmente a las pequeñas y medianas empresas. Mientras las montañas se mantengan verdes, no habrá que preocuparse por la leña. Las pequeñas y medianas empresas son fuente de la vitalidad económica y el principal proveedor del empleo en China: aportan 50% de los ingresos fiscales, 60% del PIB, 70% de la innovación tecnológica y más del 80% de los puestos de trabajo. No solo necesitamos mantener vivas a las entidades del mercado, sino lo que es más importante, activarlas mediante la simplificación institucional, la descentralización y la optimización de la administración y los servicios gubernamentales.

En los últimos dos meses, al tiempo de controlar estrictamente la epidemia, China ha venido promoviendo la reanudación de la producción de manera ordenada, ha adoptado una política fiscal más proactiva y una política monetaria más flexible y apropiada. En total, China ha lanzado 90 medidas en ocho áreas para coadyuvar a las empresas y estabilizar el empleo a través de la reducción de algunos impuestos y tarifas, la exoneración de todos los peajes, la reducción del costo de energía, la emisión de préstamos con descuento, así como la prórroga para el pago de créditos e intereses. El gobierno chino reducirá los impuestos y tarifas en lo que resta del año, representando un alivio de 2,5 millardos de yuanes. En la actualidad, dichas medidas ya están rindiendo frutos, la producción de las empresas se está alcanzado a sus niveles normales. Tomando como ejemplo la generación de energía, ésta disminuyó en un 4,6% en marzo, aumentó en un 0,3% en abril y un 5,2% en los primeros 20 días de mayo, en comparación del mismo período del año pasado.

La tendencia al alza a largo plazo de la economía china no ha cambiado. La epidemia es un acontecimiento mundial inesperado, pero las condiciones y los factores básicos que apoyan el crecimiento económico a largo plazo de China no han cambiado, tampoco van a cambiar las características básicas de su mercado, tales como gran escala, expansión rápida y gran potencial. China tiene 120 millones de entidades en el mercado, más de 170 millones ciudadanos que han recibido educación universitaria o formación profesional, y un mercado con una enorme demanda doméstica, formada por una población de 1.400 millones, incluidos más de 400 millones de habitantes con ingresos medios. China además se encuentra en un período de rápido desarrollo de la informatización, la urbanización y la modernización agrícola, lo que implica una enorme demanda de inversión.

China tiene el sistema industrial más completo y más grande del mundo, una fuerte capacidad de producción y soportes completos, siendo el único país del mundo que cubre todos los sectores industriales. Aunque el crecimiento económico de China se ha desacelerado debido a la pandemia, su sistema industrial y su capacidad de producción no se han visto afectados.

Frente a la situación desfavorable por el proteccionismo y unilateralismo de algunos países y los crecientes riesgos geopolíticos, China está en el lado correcto de la historia, adhiriéndose al multilateralismo y a la democratización de las relaciones internacionales, proyectando su desarrollo con visión de apertura, cooperación y beneficios compartidos; promueve la globalización económica rumbo a la apertura, inclusión, preferencias generalizadas, equilibrio y ganar-ganar, con el fin de fomentar la construcción de una economía mundial abierta.

Debido a la pandemia, la inversión extranjera en China experimentó un crecimiento negativo en el primer trimestre, pero en abril tuvo un aumento interanual del 11,8% por el monto de 70.360 millones de yuanes. Muchas encuestas muestran que más del 70% de las compañías multinacionales siguen siendo optimistas sobre el mercado chino y han decidido invertir, incluyendo a la mayoría de las compañías estadounidenses, que no tienen intención de retirarse del mercado chino y se oponen al "desacoplamiento" chino-estadounidense. Exxon Mobil, Tesla, Costco, Starbucks, entre otros, han expandido sus inversiones en China este año.

Siendo China el motor más importante de la economía global, la reactivación de la economía china promoverá, sin duda alguna, la recuperación económica de otros países.