Opinión

La Unión Europea, a prueba

El Deber logo
25 de febrero de 2017, 4:00 AM
25 de febrero de 2017, 4:00 AM

El 15 de marzo, los Países Bajos inauguran el año electoral en la Unión Europea (UE). En abril tendrán lugar las presidenciales francesas, seguidas de las legislativas y en noviembre, las generales en Alemania, además de en la República Checa, Bulgaria y, quizá, Italia. Salvo en Alemania, y tampoco del todo, la gran divisoria más que entre izquierda y derecha será entre pro y antieuropeos, o entre globalistas y proteccionistas. La UE, a prueba.
 
En los Países Bajos, las encuestas indican que los partidos de la actual coalición liberal-socialista encabezada por Mark Rutte se va a estrellar y que va a llegar en primer lugar el Partido para la Libertad del euroescéptico y antiinmigración Geert Wilders. De hecho, los partidos tradicionales han asegurado que no entrarían en una coalición con él, pero no se puede descartar. En Francia, Marine Le Pen lleva las de ganar en la primera vuelta y lo que ocurra en la segunda dependerá en parte de con quién se mida. Si llega a la Presidencia, podría marcar el fin de la UE tal como la conocemos. La UE puede aguantar un brexit, pero no un frexit. Las encuestas sitúan al liberal social y proeuropeo Emmanuel Macron segundo en la primera vuelta y ganador en la segunda; representa una reinvención de la ‘tercera vía’. 

Lo que pase en Francia en primavera puede influir en lo que ocurra en Alemania en el otoño. Allí, la entrada como candidato del socialdemócrata Martin Schulz ha cambiado las tornas y ha puesto a Merkel en un aprieto. Schulz está haciendo una precampaña muy europeísta: “Hacer Europa grande de nuevo”, proclama en contraposición al “Make America great again”, de Trump. Con Macron, en París y Schulz, en Berlín, probablemente la política de austeridad en la eurozona podría flexibilizarse, aunque repose sobre un amplio consenso social en Alemania al respecto. Quizá se abordaría el problema de Grecia de otra manera y podría haber un relanzamiento de la construcción europea. Tampoco es descartable que lo hiciera, con menos flexibilidad, Merkel, por lo que hoy las elecciones más decisivas para Europa parecen las francesas. El eslabón débil en esta Unión puede ser Italia si hubiera elecciones anticipadas y las ganara Beppo Grillo y sus Cinco Estrellas, un partido libertario, en el sentido americano, y antieuro 

Tags