Opinión

La voz de los privados debe escucharse

El Deber 31/5/2018 04:00

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El congreso extraordinario de los empresarios privados mostró unidad y firmeza en sus planteamientos al Gobierno. En una reunión con más de 300 participantes, que representaron a los sectores productivos de toda Bolivia, pusieron una luz roja respecto a las políticas económicas, demandaron su modificación y, sobre todo, exigieron ser tomados en cuenta en las definiciones de temas que los involucran.

La Declaración de Santa Cruz, el documento de conclusiones, deja claro que el doble aguinaldo no es viable en las condiciones actuales, que urge abrogar la Ley de Empresas Sociales, por considerar que no es coherente con el principio constitucional de respeto a la propiedad privada, y marca una ruta a seguir para la definición de políticas económicas en la realidad de este momento.

En sus alocuciones, este sector lanzó ideas que deben ser tomadas en cuenta por el Gobierno: “Que el contexto actual no es amigable con la producción privada”; “que no es viable el bilateralismo (COB-Gobierno) en las negociaciones”; que las políticas salariales no responden a la realidad económica nacional y marcaron una ruta internacional para hacer escuchar su pedido, que es acudir a la Organización Internacional del Trabajo para hacer respetar los acuerdos tripartitos (Estado, empresarios y obreros) en las definiciones que los involucran.

Si bien el Gobierno habla de un crecimiento superior al 4,5% para este año, los privados responden que se pretende confundir las expectativas con la realidad. Por eso, plantean que el Instituto Nacional de Estadísticas transparente la metodología y las cifras de   su cálculo de crecimiento del PIB. Además, también proponen estrategias de impacto para fortalecer la producción, lucha efectiva contra el contrabando, 
la corrupción y la informalidad, además de alejar los intereses políticos del diálogo entre su sector y el 
Gobierno.

Según el INE, el PIB nacional creció un 4,2% en 2017      y ese fue uno de los índices más bajos de los últimos años; por otro lado, se ha informado que al menos el 60% del empleo es informal. El contrabando está golpeando al menos a 10 productos que antes exportaba el país y que ahora se enfrentan a una competencia desleal porque no hay una protección efectiva en las fronteras. Por otro lado, se ve que sube el precio del petróleo y que eso es bueno para aumentar los ingresos por la venta de gas, pero hay otros sectores productivos que no tienen igual suerte, lo cual sumerge a Bolivia en la dependencia de los recursos naturales, sin dar opción a la diversificación económica.

Los privados son actores fundamentales de la economía y el Gobierno debería escuchar su voz, así como a los trabajadores. No es ni buena señal ni estratégico que las críticas de un sector tan importante sean asumidas como ataques políticos al Gobierno, cuyo ministro de la Presidencia dijo que “los empresarios no tienen de qué quejarse”. El primer mandatario y sus colaboradores son servidores de todo un país, por lo que sus acciones deberían velar por todos y no solo por algunos sectores, ya que los afectados son los ciudadanos en general.

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