Opinión

Lanzando cohetes

Oso Mier 17/6/2020 03:00

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Transmisión desde Cabo La Guadia. ¿Plataforma de despegue? Todo ok. ¿Astronautas a bordo?, ¡Ah!, ¿ya están desde esta mañana esperando? Ya han desayunado ahí. ¿Algún inconveniente? ¿Qué? ¿El comandante salió dos veces a orinar y fue un problema sacarle el buzo protector y orinó tras la camioneta de la Policía porque en la base no hay baño? Ok. Todo clear. Vamos a proceder al contento regresivo….15; 14; 13….¡momento, momento! hay un artefacto no identificado!…!sacarlo de la zona…! ¿Cómo? ¿un heladero con su carrito? ¡Despejen el área!… Seguimos 12; 11, 10……¡turbinas encendidas…! Responda, turbinas encendidas…!ya deben estar las turbinas encendidas! ¿No están instaladas? ¿No llegaron? Pero si fueron adquiridas con tiempo….¿cómo? las que compraron eran para una 4 x 4? ¿Pero cómo es eso? Con esas no llegamos a Montero…pero cómo que intermediarios? Es que hace 100 días que se va postergando este acto que lo está viendo todo el mundo para demostrar el avance tecnológico y la disciplina del pueblo boliviano. Así que, amarrarse los cinturones que ya vamos a despegar…. tres…..dos….uno…..¡cohete al espacio…!

“El cohete no entró en órbita, pero los autores de la compra con sobreprecio están siendo procesados y les caerá el peso de la ley con el mismo rigor que se cayó nuestro pobre cohete que no sirvió ni para la mierda” dijo el ministro.

Una frustración. Como la cuarentena que llega a los 100 días hasta la fecha. Hay esfuerzos sobrehumanos. Están los héroes en los hospitales, médicos, enfermeras, gente de servicio sanitario pero, esta enfermedad literalmente es asfixiante y la respuesta es literalmente ineficiente porque no hay respiradores, no hay forma de hacer pruebas de laboratorio más veloces y un sin número de diferencias hospitalarias, pese al trabajo heroico, al discurso oficial, al estoicismo del pueblo, al desorden público que entre la desesperación y la jarana, hacen la antítesis del distanciamiento social.

No es simple. El esfuerzo esperanzador es que la acción reforzada entre autoridades de la nación, el departamento y las ciudades cruceñas, encuentren un camino.

No lo van a cumplir con discursos repetidos. Tienen que ser acciones bien pensadas, inteligentes, científicas y que no aparezca un ministro que diga que se prohibirá usar barba porque ese es el mal que nos aqueja. Tecnológicamente habría que implementar un programa en el que diga huevadas en función de gobierno, automáticamente queda destituido, sin esperar su renuncia ni ser despedido. 

Esta guerra es muy dolorosa y tenemos que ganarla. Nuestra trinchera es la casa donde quedarnos, nuestras armas las manos y las municiones los jabones para lavarnos. Dejemos de entorpecer y recarguemos las pilas de la paciencia.