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14 de julio de 2017, 4:00 AM
14 de julio de 2017, 4:00 AM

Luego del referéndum y consulta sobre cartas orgánicas y estatutos en 14 municipios del país, es importante entender la dimensión y significado de la Carta Orgánica Municipal para un municipio; se trata de su norma institucional básica. A partir de este entendimiento se hace fácil comprender que el proceso de elaboración  debe ser de ‘contenido pactado’, ya que su construcción debe ser altamente participativa, proyectándose como el resultado de un verdadero ‘pacto territorial’ con constitucionalidad plena, que profundiza y perfecciona  su gestión autonómica. En este contexto las declaraciones del ciudadano Carlos Hugo Molina ,en sentido de  “que los resultados del referéndum, muestran un debilitamiento del proceso autonómico” y que a este ritmo recién en 20 años tendríamos todas las entidades con sus cartas orgánicas aprobadas, son erradas y generan un desacierto en la información ciudadana, toda vez que las autonomías municipales están plena vigencia en cada uno de los municipios de Bolivia, a través de la CPE, Ley Marco de Autonomías y Ley de Gobiernos Autónomos Municipales.

Asimismo es necesario considerar que la autonomía municipal, respecto a la elaboración de las cartas orgánicas municipales, es un mandato potestativo, lo que no pone en cuestionamiento su calidad gubernativa, o sea su cualidad autonómica. (Art. 33 de la Ley N°031.)

En este sentido, si un municipio no cuenta con Carta Orgánica no deja de ser autónomo y está posibilitado a ejercer su autonomía a través de las leyes que vaya emitiendo sobre sus competencias exclusivas, los municipios que no elaboren sus cartas orgánicas ejercerán los derechos de autonomía consagrados en la CPE, la Ley Marco de Autonomías y Descentralización y la Ley de Gobiernos Autónomos Municipales, que regula en lo que no hubieran legislado sus propios gobiernos autónomos municipales en ejercicio de sus competencias. El desconocimiento y la desinformación sobre el  funcionamiento del proceso autonómico provocan los apelativos de: “lentitud”,  “debilitamiento y desgaste de las autonomías” O lo más grave que “el centralismo a través de procesos administrativos y financieros no permite a los municipios y otros concretar su manejo autónomo de recursos”, afirmación  absolutamente errada y en contraste con la realidad. Finalmente vemos necesario   informar mejor sobre el proceso autonómico boliviano, en mesas y talleres dirigidos a los medios de comunicación e interesados del tema, a fín de no desconocer las autonomías en plena vigencia. 

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