Opinión

Las cifras del INE y la industrialización que no existe

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9 de julio de 2024, 16:56 PM
9 de julio de 2024, 16:56 PM

José Luis Contreras*

En esta columna escribí sobre la poca transparencia del Banco Central de Bolivia (BCB)—en su capacidad de endeudamiento y de su sobreexposición crediticia a empresas públicas—provocando que un rabioso libertario comente: “¿y qué hay de las otras entidades estatales?” como si hubiese que explicar todo de una vez, si no, no vale.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) es adscrito al Ministerio de Planificación y tiene la obligación de publicar cifras oficiales sobre varios aspectos de la actividad económica y social debiendo producir y difundir estas estadísticas oficiales con claridad y transparencia. 

Si tomamos este mandato al pie de la letra y revisamos algunas de las cifras que este ente estatal produce, surgen algunas que contradicen el relato gubernamental.
El presidente Arce nos recuerda que el país está en un franco proceso de industrialización, y que no hay crisis económica y que ahora llegó la “cosecha de la industrialización con sustitución de importaciones” (febrero 2024). 

Un signo inequívoco de una industrialización es la Formación Bruta de Capital Fijo que mide el valor de los bienes duraderos adquiridos con el fin de ser utilizados durante por lo menos un año en el proceso de producción.  En un proceso de industrialización, este índice debería estar en alza continúa dado que la acumulación de capital fijo es un proceso de varios años y las cifras son tabuladas a partir del ingreso al país.

Vistas las cifras del INE, en moneda constante, las cifras de formación de capital fijo del sector público de las gestiones 2023 y 2022, están un 10% y un 15% por debajo del promedio del decenio 2013-2023. Si excluimos la pandemia, la variación es más crítica: -14% y -21%. 

Para confundir MAS el relato oficial, inclusive las cifras de acumulación de capital del sector privado superan las del sector publico un 56% en 2022 y en 54% en 2023. 

¿Con estas cifras, donde está, estadísticamente, la industrialización? Veamos las cifras de Industria manufacturera y comercio. 

Inexplicablemente el Índice y Variaciones del Volumen de Ventas de la Industria Manufacturera, solo registran cifras hasta el 2019. La industrialización que nos va a sacar de la crisis, no se registra.

Si la industrialización no se registra en aumentos en la acumulación de capital productivo, ni tampoco en ventas, debería verse reflejada en las cifras de consumos de energía eléctrica y gas.

El índice de consumo de energía eléctrica del INE registra incrementos entre el 2022 y 2023 del 6% y de solo el 3% de gas en MPCs, sin embargo, la demanda industrial de gas en el primer cuatrimestre del 2024 fue inferior al mismo periodo en el 2023 en 2,5%.

No sabemos con qué capital físico se está dando la industrialización, ni cuánto han aumentado las ventas por esa industrialización ni si realmente las cifras de consumo de energía explican este fenómeno. Sea como fuera, los bienes y productos de esa industrialización que nos han anunciado tienen que ser transportados dentro del país para que esa sustitución de importaciones nos saque de la crisis.

Revisado el índice de transporte carretero, este ha disminuido entre 2021 y 2022, no obstante que el 2021 fue un año atípico todavía por la pandemia, y el índice del 2023 es inferior a cada año del periodo 2016-2019.

Lo que nos lleva a la pregunta existencial: o el INE hace bien su trabajo y no registra la industrialización porque no la hay, o, la industrialización es una realidad y el INE hace muy mal su trabajo y no registra la industrialización. 

Este es un tema crítico, porque en semanas más el INE debería empezar a hacer públicos los resultados del censo, cifras e información que deben contar con toda la credibilidad técnica porque en base a su aceptación, se van a definir muchos aspectos de la vida de los bolivianos en los próximos años.

*José Luis Contreras es economista

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