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El mundo posa hoy sus ojos en las elecciones de Estados Unidos. El actual presidente Donald Trump quiere repetir y continuar un segundo periodo de cuatro años en la Casa Blanca mientras que Joe Biden, ex vicepresidente demócrata, busca arrebatar el poder a los republicanos.

Estados Unidos cuenta con 330 millones de personas y 245 millones están aptos para sufragar. Por la pandemia y el mecanismo que tienen ya lo han hecho más de 95 millones de personas. Se estima que al menos 140 millones sufragarán en estas elecciones, todo un récord. Incluso en Texas ya han superado los votos emitidos en 2016.

Ante una extrema confrontación vista en los debates televisados, Trump y Biden se exponen una vez más a una elección sin precedentes, primero por encontrarse en una emergencia sanitaria por la pandemia que ya ha dejado al país del norte con casi 9,5 millones de personas contagiadas y 236.000 fallecidos. Con más de 6,1 millones recuperados, hoy la salud y el manejo del coronavirus en la gestión de Trump juegan un rol preponderante a la hora de elegir el destino del país. Algo que fue reprochado por Biden en los debates, acusándolo de saber desde el principio sobre la gravedad del virus y no tomar las medidas adecuadas para evitar la catástrofe.

El otro tema es la economía, que para Estados Unidos juega un rol fundamental. Si bien los nuevos números revelan una recuperación, han quedado millones de desempleados y se han perdido miles de empresas y fuentes de producción.

Un tercer elemento neurálgico de las campañas ha sido el referido a los conflictos sociales desatados por los actos de violencia policial, el racismo y los disturbios generados.

Ambos candidatos asumen que tienen las chances intactas a pesar de los sondeos que inclinan la balanza hacia los demócratas. Sin embargo, el sistema electoral en Estados Unidos es diferente al que conocemos en Bolivia y no siempre gana quien más votos obtenga en las urnas. Es por ello que algunos estados son neurálgicos y claves a la hora del conteo final.

En cada uno de los 50 estados se presentan situaciones particulares. Hoy llegamos a un escenario donde nada parece estar definido. Será una elección reñida y es muy probable que hasta último momento no se conozca un ganador. El Colegio Electoral nuevamente jugará un rol fundamental sobre todo en los estados pendulares, también llamados swings states. Los decisivos parecen ser: Arizona, Carolina del Norte, Colorado, Florida, Ohio, Michigan, Pensilvania y Wisconsin.

En varios estados bisagra Biden supera a Trump según un sondeo entre votantes realizado por The New York Times y Siena College. Se trata del norte de Wisconsin y Pensilvania, así como en los estados del Cinturón del Sol de Florida y Arizona, incluso la ventaja es más pronunciada en Wisconsin, donde tiene una clara mayoría de los votos. Biden aparece en una mejor posición en el mapa electoral.

No solo se vota por presidente y ‘vice’, sino también por la renovación de la totalidad de la Cámara de Representantes y por un tercio de los 100 escaños del Senado.

¿Tiene Bolivia alguna preferencia? Tomando en cuenta que también estrena presidente, se podría relativizar cualquier opción. Un presidente demócrata favorecería las relaciones del nuevo Gobierno de Luis Arce Catacora por temáticas afines como la migración, el medioambiente y la apertura hacia la diversidad étnica. Sin embargo, se puede entender también que el pragmatismo de los republicanos respecto al comercio y la economía renovaría las relaciones y hasta podrían tener buenos resultados para Bolivia.

Los tiempos de pospandemia ofrecen un nuevo escenario con más desafíos que relativizan las diferencias políticas. Se trata de aprovechar los beneficios que ambas naciones tienen para ofrecer en un futuro próximo.