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casi siete meses del gobierno de Luis Arce Catacora ya son evidentes las viejas mañas del poder, las cuales son por demás visibles para la ciudadanía, aunque los políticos de turno pretendan maquillarlas para hacerlas ver éticas y naturales. La adjudicación por contrato directo al bufete de un exministro de un millonario contrato con el Estado; la designación de la expareja de Evo Morales y madre de una de sus hijas como parte del servicio diplomático; excandidatos perdedores ocupando ahora cargos públicos, son solo algunas muestras del comportamiento que parece más de beneficio grupal que de interés por la nación.

El bufete Alliance Abogados Asociados, del exministro de Justicia Héctor Arce Zaconeta, el exprocurador Pablo Menacho, un exjuez y otro profesional en leyes, se adjudicó de forma directa el contrato de defensa del Mutún por 2,5 millones de bolivianos. La adjudicación fue por contrato directo; es decir, sin licitación. ¿Por qué si se trata de un contrato millonario? ¿Será porque el exministro es muy allegado a Evo Morales, jefe del MAS? Nadie ha dado una explicación al respecto.

Pero hay más. ¿Es ético que un embajador tenga contratos con el Estado como en este caso? Porque no se olvide que Arce Zaconeta ha sido designado como representante de Bolivia ante la Organización de Estados Americanos. ¿Qué dirían los masistas si esta figura se hubiera presentado para beneficiar a un opositor? Pero en este caso, nadie se ha pronunciado, quizás pensando que callando se olvida.

En las últimas horas también se supo que Francisca Alvarado, expareja de Evo Morales y madre de su hija Eva Liz ha sido designada como primera secretaria de la Embajada de Bolivia en Ecuador. Sin duda ella tiene derecho al trabajo, pero es preciso que quienes ocupen esos cargos tengan carrera diplomática y, que se sepa, ella no la tiene.

Sin ir más lejos, Eva Liz Morales -hija de Evo Morales- fue contratada en la Procuraduría General del Estado, ahora dirigida por Wilfredo Chávez, a pesar de su militancia partidaria en el MAS (se lo ha presentado como redactor de los nuevos estatutos de ese partido). Eva Liz Morales se graduó como abogada en 2018 y no se ha sabido que hubiera accedido al cargo por concurso de méritos o examen de competencia.

Asimismo, tras las elecciones subnacionales, tres excandidatos del MAS fueron designados en cargos públicos, cual premio consuelo tras las derrotas electorales en la gobernación de La Paz, la gobernación de Tarija y la de Chuquisaca. El primero es ahora director de la Empresa de Apoyo a la Producción (Emapa); el segundo es viceministro de Autonomías y el tercero es miembro del directorio de la Fábrica Nacional de Cemento (Fancesa).

Para hablar de ética y de rectitud no basta con decir en grandilocuentes discursos que acusan y condenan sin mirar el propio comportamiento; es preciso actuar en consecuencia, sin repetir las viejas mañas de la politiquería que se usa para servirse y no para servir. Van seis meses de gobierno y el presidente Luis Arce tiene el tiempo y la oportunidad para demostrar que otra conducta es posible. Eso, siempre y cuando ejerza la autoridad que le da la Presidencia.

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