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26 de mayo de 2022, 4:00 AM
26 de mayo de 2022, 4:00 AM

Por Jaime Durán Chuquimia, economista

En su libro Crítica al neoliberalismo en América Latina, el profesor José Valenzuela Feijoo hace una apreciación interesante en relación al modo de pensar neoclásico: “Si la realidad no se comporta de acuerdo a la teoría, tanto peor para esa realidad”.

Al leer el artículo de Antonio Saravia Señales del principio del fin (EL DEBER, 23/05/2022), se nota esta curiosa forma de pensar. Para el autor, los datos (reales o inventados) deben servir para sorprender al lector y convencerlo de sus argumentos. No importa si sus predicciones sean continuamente derrotadas por la realidad.

Veamos las razones.

“La economía viene mal desde hace tiempo”, dice Saravia y “que el delgado hilo que nos sostiene está a punto de romperse” agregando que “la primera señal llegó el 11 de mayo con el DS 4716” que autoriza que parte de las utilidades de la Gestora Pública de la Seguridad Social de Largo Plazo (Gestora) financie al Fondo de la Renta Universal de Vejez (FRUV) para el pago de la Renta Dignidad.

Hay que tener mucha imaginación para creer que este es el “principio del fin”. Un criterio financiero elemental indica que un fondo debe diversificar sus fuentes de financiamiento.

Además, es importante considerar la mejor asignación de recursos. De acuerdo a las memorias anuales de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) Futuro de Bolivia y BBVA Previsión, en 2008 obtuvieron utilidades netas por Bs 59,6 millones, para 2020 subieron a Bs138,5 millones. Es probable que una parte de las mismas se hayan invertido en las propias AFP y que otra se haya repatriado a sus casas matrices, pero en ningún caso financiaron la Renta Dignidad.

Lo que hace, precisamente, el DS 4716 es abrir la puerta para que las utilidades que genere la Gestora puedan financiar parte de la Renta Dignidad. El autor comete un grueso error cuando afirma que se pretende “financiar la Renta Dignidad con la plata de los aportantes a las AFP”. Para aclarar su confusión lo invito a leer el glosario de términos de la ley 065 (10/12/2010) que indica que la “comisión, son los montos de dinero pagados en calidad de contraprestación por servicios prestados”.

Actualmente las AFP obtienen sus ingresos así, es decir por la comisión por administrar los fondos a su cargo, naturalmente tienen sus costos. De la resta de ambos conceptos nace la utilidad, lo propio ocurrirá con la Gestora en 2023. Por tanto, en ningún caso se pretende tomar recursos de los aportantes, la Gestora aportará al FRUV con sus utilidades.

Un debate serio debe comenzar por el respeto a la verdad. Realizar afirmaciones antojadizas carentes de sustento dice poco acerca de la calidad intelectual de las afirmaciones.

Sobre este endeble pilar Saravia construye un mundo que solo existe en su florida imaginación. Repite el viejo argumento que dice que “Bolivia vive únicamente de la venta de materias primas”. Le es extraño que hayamos pasado de un crecimiento negativo de -8,7% en 2020 a 6,1% en 2021. Convenientemente olvida que varias de sus recetas dirigidas a “cambiar el rumbo y fomentar la propiedad privada” fueron aplicadas en el Gobierno de facto de Jeanine Áñez. En 2021 se retoma al Estado como impulsor del desarrollo y sus resultados son claros.

El modelo económico social comunitario productivo goza de buena salud. Máxime si organismos internacionales, que no comulgan con la orientación ideológica de nuestro Gobierno, reconocen el buen manejo de la economía. Las que se ahogan son las lecturas neoliberales bajo el peso de una realidad que muestra resultados contundentes.

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