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Lobby internacional populista

Editorial El Deber 1/3/2020 03:02

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El fraude electoral que hizo el gobierno de Evo Morales el 20 de octubre a través del Tribunal Supremo Electoral sumiso a las órdenes del Ejecutivo de entonces resulta que ahora es puesto en duda por un informe de dos investigadores de Estados Unidos contratados por un ex canciller del gobierno ecuatoriano de Rafael Correa.

El origen del financiador debiera ser suficiente para descartar la validez de esa ‘investisgación’ de los ahora tristemente célebres John Curiel y Jack Williams, que no consideró las irregularidades relacionadas con la interferencia del sistema electoral ni la presencia de servidores ajenos al Órgano Electoral que introdujeron las distorsiones en el cómputo.

El artículo, ha dicho ayer la OEA en respuesta al dúo Jack y John, contiene múltiples falsedades, inexactitudes y omisiones, y reafirmó que en su informe en conclusiones, el organismo internacional encontró 12 acciones deliberadas que buscaban manipular los resultados de la elección, además de 13 irregularidades graves y nueve errores. Es decir, toda una sumatoria de evidencias que sumadas a la experiencia propia de los bolivianos el 20 de octubre reconfirman, una vez más, el gigantesco fraude montado por el gobierno de Evo Morales y operado por el Tribunal Electoral de entonces, cuyos miembros hoy están siendo juzgados.

Debiera ser suficiente el origen del financiamiento del dúo John y Jack y el comunicado de la OEA, pero resulta que del primer detalle se agarró el oficioso gobierno de México que anunció que solicitará a la OEA que un ´tercero´ revise los datos de la auditoria a las elecciones del 20 de octubre.

Es llamativo que sea México el país que de pronto se interesa por Bolivia como si no tuviera asuntos más urgentes que resolver dentro de sus fronteras. El gobierno del populista Andrés Manuel López Obrador haría mejor en transformar su “preocupación” reciente por Bolivia en acciones para sacar a México de la poca honrosa posición de su país como la nación más violenta y con más muertes por asesinatos en el mundo por la libre acción del narcotráfico. 34.582 asesinatos se registraron en México durante el año 2019, la cifra más alta en 20 años, y que coincide con el gobierno de López Obrador.

Es decir, en México cada día se asesina a 95 personas y viene el gobierno mexicano a “preocuparse” por las elecciones del 20 de octubre en Bolivia. Algo no cuadra en esa lógica surrealista.

Aquellas lejanas voces del dúo John y Jack, así como las del gobierno mexicano, rayan en lo inaceptable y representan una injerencia en asuntos internos del Estado bolivianos. Opinar a 6.300 kilómetros de distancia y sin pisar suelo boliviano es cuando menos irresponsable.

Bolivia no necesita que desde la distancia avalen cuanto ocurre en este territorio. Esos personajes voces nunca dijeron esta boca es mía para condenar el libre narcotráfico de aquellos años, no se preocuparon por las múltiples violaciones de la Constitución, no salieron a defender el voto del pueblo de aquel 21 F cuando el país dijo no a una nueva reelección y Evo Morales decidió no respetar el voto de la mayoría, tampoco protestaron cuando Morales y su partido copó todas las instituciones para ponerlas a su servicio, ni condenaron los millonarios actos de corrupción en 14 años que aún hoy se investigan.

La conclusión de este amargo momento es que el lobby internacional populista funciona exitosamente. Goza de buena salud y de buenas finanzas.

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