Opinión

Los desafíos del periodismo

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10 de mayo de 2018, 4:00 AM
10 de mayo de 2018, 4:00 AM

El periodismo está desafiado hoy más que nunca. Los retos son de cada día y tienen muchas implicaciones. El principal se refiere a mantener el compromiso con la verdad, con la responsabilidad y con la democracia. Bajo ese estandarte es que hoy se celebra el Día del Periodista en Bolivia. 

El homenaje nació en 1938, con un decreto promulgado por el presidente Germán Busch para honrar un oficio que entonces ni siquiera era reconocido por las leyes. El ataque del poder a los trabajadores de radio y de prensa (a finales del siglo XIX) era constante. Un 10 de mayo de 1865, el expresidente Mariano Melgarejo mandó a ejecutar al periodista Cirilo Barragán, por atreverse a publicar un artículo que molestó a la dictadura imperante, por eso se escogió la fecha.

El mundo ahora es diferente. A la radio y a la prensa escrita se sumaron la televisión y los medios electrónicos, y a estos últimos las redes sociales. Hoy vivimos en un mundo hiperconectado, en el que lo que ocurre en un extremo del planeta se sabe al instante (con fotografías y videos) en el otro lado del mundo. En este momento, el ciudadano y su dispositivo celular se convierten en fuentes de divulgación de datos sin filtro, los temas que calientan a la sociedad se debaten de manera instantánea y en todos los tonos posibles a través de Facebook, Twitter, Snapchat y una infinidad de redes sociales.

Ese es el contexto que enmarca nuevos retos para el periodismo comprometido de este momento. Así como hay que destacar que a las noticias se accede al instante, también hay que lamentar que esa es una puerta también a la falsedad y al afán de manipulación. Frente a eso, el filtro del periodismo responsable mantiene el deber de guardar serenidad, contrastar y sustentar cada uno de los reportajes, entrevistas y crónicas. Es precisamente esa cualidad la que permite que el ciudadano mantenga al periodismo independiente como una de las instituciones más creíbles de la sociedad.

No obstante, el contexto no es precisamente alentador. En Bolivia se ha denunciado asfixia económica de parte de los poderosos a los medios, como una suerte de presión para torcer el principio básico de buscar la verdad. No se puede desconocer que para ser libre, se necesita más que entusiasmo, se precisan empresas comprometidas y solventes; afortunadamente, estas existen en Bolivia y en el mundo, aun en países donde el autoritarismo ha empujado el cierre de medios y la suspensión de impresos por falta de papel y otras circunstancias.

En este día, EL DEBER renueva su compromiso con la verdad, con los valores democráticos y con la innovación. Sepa el lector que en esta empresa hay un análisis y un debate constante que permiten una reinvención permanente en busca de garantizar calidad y nuevas formas de comunicar la realidad.

Es así que, como homenaje a Bolivia, al periodismo y a cada uno de los ciudadanos, el Diario Mayor pronto tendrá innovaciones con la mirada puesta en el futuro, agradecido con los lectores leales del impreso y comprometido con los nuevos lectores de la web y los oyentes de la radio. 
Que sea un renovador día para los periodistas y para quienes reciben el fruto del esfuerzo de estos profesionales.

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