Opinión

Los pozancones proliferando en la ‘locomotora’

El Deber 24/5/2017 04:00

Escucha esta nota aquí

Los baches han ido desapareciendo de las calles y avenidas céntricas de Santa Cruz, ya que eran muy comunes a partir del primer anillo. Los vecinos podríamos estar contentos por este hecho pero, tomando en cuenta que la ‘locomotora’ está por llegar donde el diablo perdió el poncho, seguimos sufriendo por que los tales baches están proliferando y afectando a ciudades satélites como el Plan Tres Mil y a barrios asimismo populosos, verbigracia los que bordean la carretera a La Guardia, y al paso que van las cosas los contratiempos los tendremos en todas las direcciones.

Del asunto estuvo informando EL DEBER la semana pasada, incluyendo fotos de la situación que viven los transportistas, quienes optaron por la medida extrema: bloquear la principal vía de vinculación de dicha ciudad satélite para exigir que la Alcaldía proceda de inmediato a las reparaciones, amenazando hacer lo mismo en la avenida hacia el vertedero, lo que ya sería una tragedia por el peligro que revisten los basurales. En cuanto al trayecto hacia La Guardia afectado por los pozancones, ahí están en el tira y afloja la ABC (que se encarga de los caminos de Bolivia) y las autoridades guardieñas.

Se sobreentiende la urgencia de efectuar los trabajos de refacción, pero cabe recalcar lo expresado tantas veces desde esta columna, como también lo han apuntado otras personas: no se puede entender cómo los organismos e instituciones que tienen la responsabilidad de mantener las vías en óptimas condiciones se olviden de la cuestión como si tal cosa, como si se tratase de algo que puede quedar para las calendas griegas, total, no pasa nada.

No señor, como se sabe, sufren millares de personas que se perjudican con demoras, con daños materiales, con bloqueos punto menos que mortales y, por si fuese poco, pierden el Estado y las alcaldías porque mientras más graves los daños, más altos los costos de reparación, por eso, media vez que aparezca un bache ya mismo tienen que estar tapándolo, a conciencia desde luego, así se gasta menos y el trabajo resulta más duradero. Es, finalmente, lo que uno ve que hacen en otros países, seguramente por eso nos llevan décadas, ¡qué digo, siglos!, en este asuntito de progresar y vivir libres de tantos contratiempos. 

Comentarios