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Santa Cruz de la Sierra amaneció este lunes 12 de octubre cubierta de una densa humareda y el olor penetrante de árboles quemados se coló desde muy temprano por ventanas y puertas en los hogares de los habitantes de la ciudad.

La red de monitoreo de calidad del aire de la Alcaldía registró la presencia de 169 microgramos de partículas contaminantes por metro cúbico, lo que significa que la calidad del aire es ‘muy mala’, según los expertos.

Esa clasificación es la cuarta en una escala de cinco, donde la quinta es la peor de todas, e implica que las personas del grupo de riesgo -esto es niños, mujeres embarazadas, personas de la tercera edad y pacientes con problemas respiratorios- pueden experimentar efectos negativos en su salud, como conjuntivitis, afecciones respiratorias y alergias.

Naturalmente, el origen de la humareda son los chaqueos, quemas e incendios que se producen en las provincias Chiquitos, Ángel Sandóval, Velasco y el Norte Integrado.

Si consideramos que la pandemia del Covid-19 es un problema que pone en apuros principalmente al sistema respiratorio del ser humano, estamos ante una grave amenaza que podría impactar en un aumento de casos positivos y muy probablemente en una subida del número de víctimas mortales por el virus.

Las autoridades recomiendan a los habitantes de Santa Cruz, principalmente a las personas de los grupos más vulnerables, el uso del barbijo durante los días de presencia de humo, evitar exponerse en ambientes abiertos y reducir la actividad física en espacios al aire libre, para impedir el ingreso del humo en el organismo.

Al mismo tiempo, desde la Autoridad de Bosques y Tierras (ABT) se ha informado que la segunda semana del mes de octubre el número de focos de calor en Bolivia se ha elevado hasta 40.953 puntos, esto es casi el doble del número registrado la primera semana.

Según el informe de la ABT el promedio diario en la semana es de 5.850 focos de calor, superior al promedio del mismo periodo del año pasado, cuando se registraron 837 focos por día.

La mayor cantidad de focos se encuentran en los municipios de San Matías, San Ignacio de Velasco, Ascensión de Guarayos, San Rafael, Concepción y Urubichá, en el departamento de Santa Cruz.

Desde algunas zonas de los incendios se ha informado en las últimas horas que algunos comunarios oponen resistencia a las tareas de los bomberos que llegan al lugar para apagar el fuego, lo cual permite constatar que la mayoría de los incendios no son accidentales, sino provocados.

Ante esas evidencias, y más ahora que el efecto ha comenzado a llegar también a la ciudad, se deben tomar acciones enérgicas contra quienes provocan los incendios y quemas descontroladas con el argumento de habilitar tierras para el cultivo o los asentamientos humanos.

No es comprensible que todos los años se reproduzca esta penosa rutina criminal contra el medioambiente, la flora, fauna y también para la salud de los habitantes de las ciudades cercanas a las zonas de chaqueos.

Autoridades departamentales y nacionales son quienes deben tomar acciones urgentes ya no solo para combatir el fuego, sino ahora también para detener y procesar a quienes lo provocan.