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Medicina preventiva, la solución

14/3/2020 03:00

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Por: Francisco Campos Araúz

Estamos ante un problema de extrema gravedad respecto a la salud pública en nuestro país y Santa Cruz es el departamento más afectado. Sabemos que el principal origen de este problema es la falta de recursos económicos para el sector salud, aunque se aprobó un 10% del presupuesto general, pero este no es suficiente para cubrir las necesidades existentes, el ministro de Salud solicitó por lo menos un 17%. 

Además, faltan ítems para personal de centros de salud y hospitales donde faltan médicos quienes tienen que migrar al exterior en busca de trabajo, con lo que Bolivia se convierte en exportadora de profesionales que tanto nos ha costado formar.

Sabemos que siempre se ha descuidado la salud del pueblo con el resultado que hoy tenemos con la deficiencia del sistema sanitario.

Ante este sombrío panorama, la única solución por lo menos en gran parte, es recurrir al sistema de medicina preventiva. Para esto hay que exigir a las autoridades en salud, la conformación, creación, dirección o departamento de Medicina Preventiva Comunitaria y Atención Primaria de Salud; para esto tiene que conformarse o establecer la formación de un equipo multidisciplinario integrado por: un médico salubrista, un médico general, pediatra, enfermeras, trabajadora social, psicólogo, logística y personal de apoyo, todos debidamente remunerados. 

Se hará un diagnóstico del estado de salud de cada barrio, tomando como ejemplo el sistema de Medicina Familiar de la Caja Nacional de Salud donde cada zona de la ciudad es atendida y controlada por un médico familiar comunitario con su equipo atendiendo a sus asegurados.

El principal objetivo del equipo a formarse es difundir en la población todo lo referente a medicina preventiva, haciendo hincapié en la higiene, insistiendo en el uso de centros de atención primaria donde se solucionan el 80% de enfermedades comunes y la gente no tenga que asistir a centros hospitalarios por una simple diarrea, por ejemplo, pues los hospitales ya están saturados, hay que enseñar sobre nutrición para aumentar las defensas orgánicas contra enfermedades, pues es de todos conocido el dicho popular que la gente pobre vende huevos para comprar arroz, sin desmerecer por supuesto las cualidades de este cereal.

El equipo tiene que coordinar con la Alcaldía en barrios alejados donde abundan curichis, piscinas abandonadas con aguas estancadas, con basura llena de vectores, virus, hongos, bacterias, parásitos, transmisores de enfermedades que contagian a miles de personas, además se ven montones de llantas en desuso sin recoger ni tratar. La obra es titánica pero no imposible.

Otro punto importante que nadie se atreve a tocar es el caso de las niñas adolescentes embarazadas; hay que hablarles sobre los métodos de planificación familiar o métodos anticonceptivos para evitar los embarazos no deseados, pues ya no estamos en tiempos de tabúes o críticas inquisitorias y conceptos arcaicos, ya las jóvenes viven mirando el celular o televisión donde muy bien se les puede instruir sobre este tema, así la maternidad no estaría saturada de niñas que asisten a dicho centro a dar a luz. Pero bien, ya hay la iniciativa regional sobre matrimonio infantil temprano y forzado (Unipa), que estudia los factores que mueven las uniones de este tipo.

A este equipo multidisciplinario todos tenemos que apoyar, pues la medicina preventiva es la única forma de encarar la problemática de la salud pública y enfrentar la amenaza de una pandemia que se cierne son los virus que ya los tenemos como el dengue y otros como el coronavirus que ya nos ha llegado, Dios nos salve.

Ante todo lo que se ha mencionado, si alguien tiene otra idea mejor que no sea la medicina preventiva, tiene la palabra.



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