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Medidas concordantes con la necesidad de reactivación

Antonio Rocha 1/9/2021 05:00

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Como dice un viejo adagio desprendido de las sabias enseñanzas de la Biblia: “al César lo que es del César”, que evoca el reconocimiento que se debe hacer a quien lo merece, más allá de las circunstancias y simpatías que se pueda tener, o no, es el merecimiento a quien por sus logros debe ser reconocido. Me refiero a las últimas acertadas medidas llevadas a cabo por el equipo económico del gobierno en las pasadas semanas.

Entre las referidas medidas destacan el Decreto que establece incentivos al incremento del uso de energía eléctrica; la aceptación de más de 300 millones de dólares de parte del FMI como respaldo a la Balanza de Pagos; el Decreto de incremento de aranceles de importación a sectores sensibles como alimentos, bebidas, manufacturas y otros; la reciente Ley de incentivos a la importación y compra local de maquinaria, equipos de transporte pesado y plantas industriales, lo que fomentará la inversión local y extranjera; y por último la Ley sobre la disponibilidad de los fondos de ahorro previsional de las AFP que dispondrán las personas sin empleo, lo cual redundará en más consumo interno que dinamizará la economía.

Más allá del reconocimiento que merecen estas acertadas medidas, muchas de ellas planteadas desde el sector privado nacional, y comentadas desde este espacio de opinión, es importante evaluar su alcance y posible impacto en la recuperación económica que el país necesita después de afrontar la pandemia. El primer acierto sin duda es la temporalidad, que a poco más de seis meses de iniciado el gobierno era indispensable impulsar aún más el rebote económico, puesto que un tímido crecimiento del PIB del 5% para el 2021 es insuficiente, comparado con el mas de 10% que crecerá Perú o el 18% que crecerá Chile, respecto a los bajos niveles de comparación del 2020.

El impacto pleno de estos ajustes será efectivo el 2022, pero recogerán sus primeros beneficios en este último cuatrimestre del año, en la medida que la cuarta ola de la pandemia no tenga efectos graves sobre la reapertura gradual de todas las actividades económicas aun restringidas en eventos y horarios, ante lo cual es primordial promover una mayor vacunación y quizás establecer medidas que obliguen a los ciudadanos que aún no se han vacunado, a respetar el derecho a la salud y la vida que tenemos los ciudadanos que si queremos prevenir consecuencias graves de la enfermedad en nuestras familias, entorno social y laboral, ésta será la única manera de reactivar la economía de manera plena.

En el Decreto Supremo 4539, aprobado la primera semana de julio, definió medidas de incentivo a la fabricación, ensamblaje e importación de vehículos y maquinaria agrícola, eléctricos e híbridos, se aprobó también incentivos financieros y tributarios a las inversiones destinadas a la instalación de estaciones de suministro de energía eléctrica, además de exenciones arancelarias a la importación de equipos y accesorios para los sistemas de generación y distribución de energía. Las medidas en concreto difieren el Gravamen Arancelario (GA) y el Impuesto al Consumo Especifico (ICE) al cero por ciento para la mayoría de los productos mencionados.

A partir del 1 de septiembre inicia la vigencia del Decreto Supremo 4573 que establece mayor protección arancelaria del mercado interno para la industria local en el sector alimentario a productos como lácteos, azúcar, chocolates y cacao, frutas frescas y conservadas, jugos naturales y artificiales, agua, manufacturas de cuero y madera, tejidos, alfombras, sacos para envasar y diversos artículos de limpieza, todos ellos con aranceles que van del 20% al 40%. Cabe anotar que estas elevaciones del arancel no afectan a las importaciones provenientes del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) y la Comunidad Andina (Colombia, Ecuador y Perú), pero si afectan a las provenientes de China y el resto de Asia, desde donde provienen gran parte de las manufacturas. No obstante, la medida puede resultar inocua en tanto no se implemente una lucha efectiva contra el contrabando, especialmente de alimentos y bebidas (alcohólicas y no alcohólicas) provenientes de Brasil y Argentina.

Los días pasados, la Asamblea Plurinacional aprobó la Ley de incentivos tributarios a la importación y comercialización de bienes de capital, plantas industriales y vehículos de transporte de alto tonelaje y de uso especial, para los sectores agropecuario e industrial destinados a la reactivación económica y fomento a la política de sustitución de importaciones. La medida incluye a los bienes de capital hasta con 10 años de antigüedad, lo cual brinda muchas posibilidades para reducir los montos de inversión en proyectos de transformación, esto además de reducir los costos de importación al eliminarse el gravamen de importación y diferirse a cero por ciento el IVA importaciones (14,94%) y el IVA local de las compras internas (13%). Si bien las medidas de incentivo tienen la temporalidad de un año, es muy probable que al evaluar su contribución a la producción y el empleo, estas medidas puedan ser prorrogadas por similar periodo.

En resumen, todas estas medidas requeridas por el sector privado y ahora atendidas por el Gobierno y la Asamblea merecen nuestro reconocimiento, esperando que sobre esta base podamos generar un dialogo de confianza que nos permita seguir construyendo el país.

Antonio Rocha Gallardo - Presidente CNDA


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