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OPINIÓN

Medidas macroeconómicas para contrarrestar los efectos del Covid-19

19/6/2020 03:00

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Carlos A. Ibáñez Meier, Ph. D en Economía

Por la pandemia, el FMI estima que el país sufrirá una pérdida de $us 1.195 MM en su PIB en los próximos dos años. 

En el último quinquenio todos los sectores de la economía han sufrido una apreciable desaceleración en su crecimiento, llegando en el 2019 a tasas de crecimiento negativas como los Hidrocarburos (-10.31%) y Minería (-2.04%) que son unas de nuestras principales fuentes de ingresos por exportación; y por las predicciones señaladas por el FMI el impacto del covid-19 en Bolivia acentuara aún más estas desaceleraciones y probablemente muchos otros sectores principalmente el Sector Turismo (Hotelería y Restaurantes) y Transportes se unan a los recursos extractivos y también tengan tasas negativas de crecimiento. La tasa de desempleo en Bolivia fue de (6,1%) el 2019. Lamentablemente por la causa del covid-19 el nivel de desempleo va subir por encima del 6,1% registrado el 2019, por la ola de despidos y también se corre el riesgo que buena parte de la clase media baja caiga por debajo de la línea de pobreza. 

Hay que aceptar lo inevitable: no importa lo que hagamos, vamos a tener al menos una breve recesión. Empero, se pueden usar las políticas macroeconómicas para tratar de evitar que la demanda agregada (ósea el PIB) se derrumbe en una espiral descendente. Para ello se propone las siguientes medidas económicas:

I. Aplanar la Curva.- La primera estrategia que se recomienda es “aplanar” la curva de contagios del covid-19. Las medidas de confinamiento y distancia social implican aumentar la recesión económica en el corto plazo, sin embargo, en el mediano plazo ello va permitir adoptar con mayor rapidez las medidas macroeconómicas necesarias para reducir los efectos de la recesión producidos por la pandemia. 

II. Aumentar el Déficit Público.- No hay que temer a un aumento excesivo en el déficit público. Los paquetes de préstamos que la cooperación internacional y los organismos multilaterales están preparando para la ayuda a los países en vías de desarrollo por la pandemia son muy baratos (con tasas menores al 1% y varios años de gracia), y podremos vivir con ellos. Lo que no se debe hacer es seguir mermando las reservas internacionales netas (RIN), ya que corremos el riesgo de producir una fuerte devaluación de nuestra moneda, lo cual exacerbaría aún más la crítica situación económica a la que nos enfrentamos por la pandemia.

III. Utilizar de forma simultánea ‘shocks’ a la oferta y demanda Agregada.- El peor tipo de recesión de todas ocurre cuando un país es golpeado simultáneamente por una contracción de la oferta agregada y una contracción de demanda agregada. Eso es lo que tenemos con el coronavirus. Para reducir este impacto se sugieren las siguientes medidas de shock: 

a) Evitar el contagio económico.

El confinamiento social impide el consumo. El cierre de empresas impide la inversión productiva. La idea es actuar en tres frentes: a) Que los trabajadores sigan contratados y que puedan seguir realizando pagos de suministros, alquileres, hipotecas, etc.; b) Que las empresas no cierren vía medidas de refinanciación de crédito, vacaciones fiscales y de seguridad social, moratorias de pagos a acreedores y proveedores, o vía asistencia financiera directa; y c) Proveer al sistema financiero de la liquidez necesaria.

b) Utilizar simultáneamente la política fiscal y monetaria. 

La política fiscal.- El problema que se afronta con la pandemia es principalmente de oferta. Para revertir la crisis económica se proponen en el corto plazo, las siguientes medidas de emergencia: amnistía tributaria, ampliación del plan de emergencia de generación de empleos, incentivos fiscales y tributarios para empresas que generen nuevas fuentes de trabajo o se instalen en departamentos deprimidos, eliminar los aranceles para la importación de bienes de capital. 

La política monetaria.- A pesar de que es primordial la política fiscal, también es necesario aplicar la política monetaria. Para ello se propone las siguientes medidas de emergencia financiera: a) Ley De Moratoria Bancaria, para los pequeños prestatarios y pequeña empresa; b) Facilitar la otorgación de créditos cruzados donde las garantías reales las pueden dar las mismas asociaciones gremiales (transporte urbano, carpinteros, metal mecánico, etc.) y así coadyuvar para que la fiscalización del crédito sea compartida por el mismo gremio a fin de que todos sus miembros cumplan con los compromisos financieros adquiridos; y c) compra temporal del gobierno de activos de las empresas privadas. Los gobiernos pueden intervenir directamente a través de programas de compra de activos de forma temporal hasta que las empresas puedan salir de la crisis y puedan recomprar sus acciones al estado y de esta forma evitar el quiebre de las mismas y el daño a la economía y el empleo.

c)    Aplicar la política keynesiana.

El único actor que tiene la capacidad para dar una respuesta contundente en una situación excepcional es el sector público. Por ello, se propone que el gobierno se convierta en el «comprador de último recurso» compensando la caída en la actividad privada mediante gastos e inversiones estatales en los siguientes rubros: a) apoyo al sector salud: en la construcción de hospitales y compra de equipamiento, laboratorios químicos, contratación y capacitación de profesionales de la salud; b) ampliación de la red de servicios básicos en las áreas urbanas; c) establecimiento de tejidos productivos (clusters), a través del fortalecimiento de las cadenas de valor (como: la soya, la minería y el gas) donde alrededor de estas actividades productivas se desarrollan una serie de actividades económicas complementarias, como la banca, el comercio, transporte, talleres de reparación y otros. Se sugieren las siguientes medidas: i) Coordinar con los gobiernos departamentales y municipales, para que destinen recursos en la inversión en infraestructura (construcción y mantenimiento de caminos, riego, electricidad, centros de acopios, mercados, etc.); y ii) Promover alianzas estratégicas para la exploración y recuperación de los sectores de hidrocarburos y mineros, especialmente para la explotación del litio. 

Los recursos económicos destinados para combatir los efectos del covid-19 actualmente no son suficientes. Se van a requerir mayores fondos de la ayuda bilateral y multilateral para complementar y sostener de forma efectiva algunas medidas económicas de emergencia ante la pandemia como por ejemplo: el “Bono familia” de Bs 500, la Ley 1294 para el diferimiento de pagos de créditos y reducción temporal del pago de servicios básicos, el diferimiento del pago del Impuesto sobre las Utilidades de las Empresas y el diferimiento del pago de créditos hasta seis meses, y finalmente para el Plan de Empleo Masivo anunciado.