Opinión

Movilizados por las mujeres

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8 de marzo de 2017, 4:00 AM
8 de marzo de 2017, 4:00 AM

Nada de regalos ni de flores, solo actos de protesta por los abusos y los feminicidios que están matando a miles de mujeres en todo el mundo. Esa es la consigna de las movilizaciones que se registrarán este miércoles 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres. Nada de lugares comunes ni discursos políticamente correctos, la sociedad entera tiene una deuda pendiente con las mujeres, especialmente los varones, muchos de los cuales ejercen la ideología y las prácticas violentas del machismo. Especialmente en América Latina, donde las cifras de abusos y asesinatos de mujeres están entre las más altas del mundo. La Fiscalía General del Estado registró 104 casos de feminicidios en 2016 en todo el país, siendo La Paz, Cochabamba y Santa Cruz los departamentos donde más hechos de esta naturaleza se presentaron. 

El feminicidio, una palabra que hasta hace pocos años no existía en el diccionario de la Real Academia Española, es el “asesinato de una mujer por razón de su sexo”. Se produce en un determinado contexto de violencia producto de una cultura donde los varones ven a las mujeres como menos y las consideran objetos de su posesión. 

La familia, los espacios públicos y el trabajo son los ámbitos donde se producen los mayores abusos, por lo que es fundamental la toma de conciencia de los actores que rodean a las mujeres.
Y aunque ya son 15 países en la región los que tienen leyes contra el feminicidio, expertos aseguran que es muy difícil conocer la magnitud del problema en América Latina. Según la ONU, un 35% de las mujeres han sido víctimas de violencia física o sexual en el mundo, 200 millones de chicas o mujeres han sufrido una forma de escisión y 700 millones de mujeres fueron obligadas a casarse antes de los 18 años. 

Diversas activistas de los derechos de las mujeres en Bolivia alertan que la Ley 348, vigente desde el 9 de marzo de 2013, ha resultado insuficiente y no ha logrado frenar la violencia estructural que afecta a las mujeres. La falta de autoridad, las falencias en la educación, la cosificación del cuerpo de la mujer en los medios de comunicación y el discurso machista de dirigentes políticos señalan que en Bolivia hay mucho por hacer todavía por la igualdad de género. Ojalá todos nos pudiéramos movilizar de alguna manera por los derechos de las mujeres. Más que regalos, necesitamos conciencia y un cambio en las actitudes y las prácticas para que todos podamos convivir en una sociedad más justa y menos violenta 

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