Opinión

Necesitamos medios públicos para gestionar la pandemia

18/6/2020 03:00

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Vania Sandoval Arenas

Hay quienes piensan que es una utopía poco realista hablar de medios públicos; es decir, medios que difundan información de la gestión pública, y que incluyan a la diversidad de sectores sociales sin color partidario en sus espacios informativos. Puede ser utópico; sin embargo, considero que esta pandemia ha permitido entre muchas otras cosas la revalorización de lo público como espacio donde debatimos lo que nos importa a todos, lo común, comenzando por la salud. Este momento nos permite repensar la necesidad de recuperar para el uso público espacios públicos como deberían ser los medios estatales, que pertenecen a todos.

A lo largo de nuestra historia lo que tuvimos son medios estatales usados como medios gubernamentales destinados a la vocería de las autoridades, en mayor o menor grado según cada gobierno, incluido el actual gobierno transitorio. En el anterior gobierno del MAS, se potenciaron los medios estatales en cuanto a su infraestructura, alcance y condiciones técnicas, mientras que su gestión administrativa y contenidos se destinaron prioritariamente a realizar propaganda gubernamental.

La UNESCO define medios públicos como aquellos que reciben financiamiento del Estado, pero son independientes y plurales en su gestión periodística y administración (con Consejos Editoriales Independientes). No es el caso de Bolivia, donde de acuerdo a investigaciones realizadas por el ONADEM Bolivia y la ABOIC, entre otras instituciones, los medios estatales no cumplen con esa definición de medios públicos, por las razones señaladas y quizá menos si el ministerio de Comunicación fue absorbido por el ministerio de la Presidencia.

Ahora es cuando necesitamos espacios de alcance masivo para llegar con mensajes sobre la pandemia a la mayoría de la población. Mensajes con disposiciones gubernamentales sobre la pandemia, mensajes con instrucciones de bioseguridad, (uso de barbijos y distancia social), teléfonos de contacto, qué hacer, auxilios médicos básico, etc. Y para eso necesitamos a la red de radios estatales, los medios digitales del Estado, toda la infraestructura de Bolivia TV y su potencialidad transmedia, hoy y siempre debilitada por la inestabilidad laboral.

Pero, además, necesitamos coordinar y consolidar las redes sociales sin las cuales no superaremos adecuadamente esta crisis sanitaria. Por ejemplo, la organización social a nivel local, barrial, comunaria requerida para coordinar acciones, necesita espacios para organizarse y enfrentar esta situación. También se necesitan espacios para hablar de economía y de los retos para salvar pequeñas y medianas empresas, del teletrabajo, de cómo afrontar los múltiples temas de educación y los desafíos para salvar el año escolar, por dar sólo un ejemplo. Los medios públicos se tendrían que convertir en una plataforma potente y estable en sus conexiones para que la sociedad dialogue consigo misma y con el Estado.

Para concretar, necesitamos hoy más que nunca abordar la gestión de lo común, entendiendo por ello desde vigilancia ciudadana hacia la gestión pública en todos sus niveles, hasta la formación de  iniciativas ciudadanas con base territorial o articulación local y nacional, que tengan espacio para organizarse, para debatir, para generar consensos, para mostrar sus problemas a la sociedad y no ser invisibles en estos momentos donde ya nadie duda de que la salud pública es una necesidad y la educación pública tendrá que reinventarse, así como las relaciones de interacción social en todos sus niveles. Pidamos como sociedad organizada que se cumpla el derecho a la información y la comunicación garantizado en los Arts. 106 y 107 de la CPE.

Un primer paso importante sería que, dada la emergencia, se abra una convocatoria para otorgar espacios sin costo en medios estatales a organizaciones o agrupaciones que lo requieran con el fin de gestionar la pandemia en sus múltiples derivaciones. Para lo cual, deberían presentar proyectos de gestión del espacio y estos proyectos ser aprobados por un consejo independiente integrado por comunicadores integrantes de colegios profesionales, gremios periodísticos y sus instituciones, carreras de Comunicación Social y Periodismo, trabajadores de la prensa y otras organizaciones vinculadas a la comunicación social, incluyendo el rol clave que deberían jugar también las televisoras universitarias.

Esta crisis sanitaria es una oportunidad para avanzar en el ejercicio ciudadano del derecho a la información y comunicación.